domingo, 2 de septiembre de 2012

Sobre el aborto

Tengo un hijo discapacitado. Tiene treinta y ocho años y padece una parálisis cerebral infantil por un traumatismo del parto. Cuando el neurocirujano me preguntó si le autorizaba a operar a vida o muerte pese al riesgo de secuelas, dije que sí. Mi hijo tenía tres días y lo había visto mamar y llorar y dormir. Naturalmente que queremos a nuestro hijo, pero nadie que no haya pasado por esto sabe lo que es tener un hijo así. Con todo, la pregunta que más me hace sufrir es: ¿qué será de él cuando no estemos nosotros? A menudo pienso que si hubiera sabido lo que sé es muy probable que la respuesta al doctor hubiera sido no.


No sé si el ministro Gallardón tiene alguna experiencia de este tipo en su familia ni si prohibiría abortar a su mujer o a una de sus hijas (si tuviera hijas) en el caso de que el feto tuviera malformaciones, como pretende imponer a todos los españoles; o si hubieran sido violadas o existiera riesgo para la vida de la madre. No sé si el ministro Gallardón sabe que los discapacitados no disfrutan de los mismos derechos que el resto de los españoles, puede que estén escritos sobre el papel pero la realidad es bien distinta.

Quizás lo que le ocurre al ministro es que tiene un problema de conciencia: cada vez que su jefe Rajoy o su compañera Cospedal hablan de la herencia recibida, él se esconde en su escaño por la monumental deuda que dejó en Madrid cuando era alcalde. Así que se presta a lanzar el debate sobre el aborto, aunque no toque, a ver si nos olvidamos de la prima de riesgo, del paro y del rescate. Yo le pediría que deje la ley del aborto como está y se ocupe de lo suyo que es mejorar y modernizar la justicia en este país.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en EL PAÍS el 4 de agosto de 2012

2 comentarios:

Margarita dijo...

Hola, Boris.

Tu esposa y tú habéis pasado por una terrible experiencia. Y entiendo cuál es vuestra mayor preocupación. Si siempre pensamos qué serán de nuestros hijos cuando ya no estemos, en este caso con más motivo.

Hace pocos días he sido abuela. Hemos tenido suerte, pero mi hija ha tenido un parto que también se complicó, pero finalmente sacaron a mi nieto con forceps a tiempo, y está bien. Así que me solidarizo contigo.

Hay cosas que son incomprensibles, y contradictorias. Por un lado no tienes la libertad de elección porque son defensores de la vida, pero por otro se recortan todo tipo de ayudas para casos así y te dejan solo.

La ley del aborto estaba bien como estaba, quien quisiera acojerse a ella podía hacerlo, pero esta ley no es vinculante para quien no quiera hacerlo. Es así de sencillo. En vez de prohibir. Pareciera que dicen, yo quiero vivir de esta forma y tú tienes que vivir como yo te diga.

Es un tema difícil, que siempre levanta ampollas.

Un beso,

Margarita

Boris Rudeiko dijo...

Hola, Margarita:

Antes de nada, muchas felicidades por tu nieto, para ti y para los padres de esa criatura. Yo también soy abuelo de una niña y un niño y soy muy feliz por ello,los niños son una bendición.

Me alegra mucho que hayas pasado por mi blog y te solidarices con mi postura. Creo que el aborto es un asunto muy controvertido, así que pienso que hay que respetar las creencias de cada uno, las decisiones personales y las libertades, que tanto ha costado conseguir. Volver atrás en este asunto es un paso equivocado y retrógrado a mi juicio.

Un beso,
Boris.