jueves, 19 de junio de 2014

Notas de San Petersburgo (I)

Entre los años 2002 y 2003 estuve viviendo en San Petersburgo por razones de trabajo alrededor de un año. Aquella experiencia, que me marcó por diferentes motivos, la conté en un libro de título Nevsky prospekt (Avenida Nevsky) en el cual, a modo de diario, fui narrando mis impresiones sobre la ciudad del Neva y algunas de mis vivencias. El libro todavía puede adquirirse en Amazon en formato Kindle. Desde entonces tenía ganas de volver y lo he hecho acompañado por mi esposa.

Durante los seis días intensos —del 11 al 16 de junio— que ha durado el viaje, en los que ha sido preciso administrar el tiempo y priorizar los sitios a visitar, hemos disfrutado de una ciudad que ha cambiado mucho, para bien. Hoy día San Petersburgo es una ciudad mucho más europea que entonces y lo único que habría que anotar como negativo (o positivo, según se mire) es que la afluencia de turistas es mucho mayor, y eso se nota en especial en las largas colas que hay que soportar para acceder al museo Hermitage, al palacio de Catalina (Tsárskoye Seló) o al palacio y jardines de Peterhof. Dentro del Hermitage es difícil deambular por las salas y acercarse a ver los cuadros más famosos.

El aeropuerto Pulkovo, los transportes (tanto autobuses como taxis y metro), los restaurantes, los hoteles o las fachadas de los edificios han mejorado y la ciudad está mucho más limpia. Eso sí, los precios han subido, aunque siguen siendo asequibles, y el rublo ha bajado. En estos días el euro se cambiaba por 45 rublos. El cambio en aquellos años era de 35, con las oscilaciones del mercado.

En los próximos días compartiré en este blog algunas de las notas y fotos que hemos ido tomando en este viaje.    

Río Fontanka 

Puente Anichkov
   
Avenida Nevsky 
Fotos de Juana Vidal tomadas en el viaje.


4 comentarios:

Mayte F. Uceda dijo...

Supongo que habrá sido un viaje cargado de recuerdos y emociones. Estaré pendiente de tu crónica. Besos.

MURALLA INEXORABLE dijo...

Gracias por compartir tu viaje. Saludos!

Boris Rudeiko dijo...

Sí, Mayte, un viaje que tenía muchas ganas de hacer y que he disfrutado mucho. Gracias. Besos.

Boris Rudeiko dijo...

Carina, qué agradable sorpresa verte por mi blog. Gracias a ti. Saludos.