sábado, 21 de junio de 2014

Notas sobre San Petersburgo (II). Lenin

En el aeropuerto de Pulkovo, del que hablaré en otro momento, nos esperaba Alexei, el chofer que contratamos desde Madrid. Llevaba un folio con mi nombre y apellidos escritos en él. Alexei, de 42 años y un hijo de 20, hablaba español, lo estudiaba y había estado varias veces en España. Un tipo simpático y amable. Nos ayudó con las maletas y nos condujo hasta el aparcamiento donde había dejado el coche.

Camino hacia el hotel por la avenida de Moscú —Moskovsky prospekt, la avenida más larga de San Petersburgo con edificios construidos en la época stalinista— nos encontramos de súbito con la plaza de Moscú —Moscovskaya ploshchad, la plaza más grande de San Petersburgo— dominada por una enorme estatua de Lenin, delante de la Casa de los Soviets, edificio concebido como sede del Gobierno de Leningrado aunque nunca llegó a usarse para ese fin. 


Lenin en la plaza de Moscú (foto de Manuel Navarro)
Detalle de la avenida de Moscú (foto de Manuel Navarro)

Hice la foto de la estatua desde el coche y le pregunté a Alexei si sabía cuántas estatuas del líder soviético quedaban en San Petersburgo. Él creía que tres pero no estaba muy seguro. Luego añadió: «No se sabe cuántas estatuas de Lenin se levantaron en Rusia durante el periodo soviético. Sin embargo, hoy, después de muchos desmantelamientos, se dice que hay más de 6000, sin contar las existentes en otros países de la antigua URSS, en Cuba, en USA o en países de Europa y Asia, además de los bustos y otras expresiones artísticas en honor del líder bolchevique. En Rusia hay también más de 7000 calles que llevan su nombre, aunque este número va decreciendo paulatinamente».

En San Petersburgo además del Lenin de la plaza de Moscú pude fotografiar otra estatua que encontré delante del Instituto Smolny

Lenin delante del Instituto Smolny (foto de Manuel Navarro) 
Había una tercera en la plaza de la estación de Finlandia, pero en abril del 2009 sufrió un atentado con bomba y hubo de ser desmontada para su reparación. Ignoro si se ha devuelto a su sitio.
Lenin en la estación de Finlandia (foto de RT)
Alexei comentó que «Lenin fue un hombre muy relevante para la Unión Soviética y la propagación internacional de los puntos de vista del marxismo-leninismo, un líder cuyo gobierno mejoró las condiciones de trabajo y de vida de la clase obrera, aunque sus detractores aseguran que fue un dictador responsable de numerosas violaciones de los derechos humanos». En eso llegamos a nuestro hotel y quedamos con él para la recogida de vuelta a Pulkovo el 16. Por la noche, en la habitación del hotel Radisson, estuve leyendo en la tablet sobre Vladimir Ilich Ulianov, o sea, Lenin, hasta que me dormí.

4 comentarios:

Mercedes Gallego dijo...

Veo que poco a poco el mundo va desmantelando el pasado que no le gusta. Luego vendrán otros que desmantelen el presente y así la historia se cree que con derribar estatuas ya tiene todo hecho, cuando lo que tienen que destruir es una forma de vivir que protege al poderoso y hace más débil al débil. Muy interesante lo que dices.

Boris Rudeiko dijo...

Gracias, Mercedes. Interesante reflexión la tuya.

Chicho dijo...

Asomo mi cabecita por entre el grupo de mujeres que te saludan para decir que no me extraña que ya no sean tan frecuentes tus salidas con los "marchosos", entre fotoreportajes,novelas,círculos de escritores... no te queda un minuto de tu tiempo libre.

Un viaje nostálgico y muy bien acompañado!

Un abrazo

Chicho

Boris Rudeiko dijo...

No es eso,Chicho, como bien sabes. A ver si el curso que viene estoy más en forma.
El viaje ha sido genial y nos ha respetado el tiempo. Creo que he visto más cosas que vi la vez anterior. Qué gran ciudad.

Un abrazo.
Manolo