lunes, 15 de octubre de 2012

Entrevista a José Martínez de Sousa

Entrevista a Pepe Martínez de Sousa publicada en la Revista Literaria Prosofagia nº 16, septiembre 2012.
Por Boris Rudeiko 





Háblenos de usted

—En 1949, con 16 años, realizó su primer trabajo tipográfico en un taller escuela de artes gráficas. ¿Qué recuerdos conserva de aquellos años y cómo influyeron en su vida?

Fue una época crucial, como suele suceder. Me encontraba interno en un colegio salesiano. Todo estaba por definir, y en ese momento empecé a valorar cuanto me rodeaba. Me di cuenta entonces de que pertenecía a una sociedad y de que esa sociedad me iba a exigir, no tardando mucho, que fuera capaz de integrarme en ella totalmente.

—Se declara autodidacta. Cuéntenos cómo aprendió.

Después de los años de estudio de tipografía, cuatro en total (repartidos entre Sevilla y Madrid), me trasladé a Barcelona, donde entré en Editorial Bruguera como corrector tipográfico. La época era difícil y encontrar un trabajo fijo suponía toda una hazaña (no exactamente como hoy, pero muy cerca). Ocho años después me trasladé a La Vanguardia (diario de Barcelona), donde trabajé los dos años siguientes, tras los cuales pasé a Editorial Labor. En esta editorial, en mi opinión la mejor que ha tenido España, aprendí y apliqué los elementos de la edición. Aprendí todo lo que me quisieron enseñar y enseñé todo lo que de mí quisieron aprender.

—Recibió la medalla del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid. ¿Qué significó este galardón para usted?

Fue un momento de mi vida especialmente emotivo, porque pienso que no me lo merecía, lo cual agiganta su valor. Suponía, además, una especie de espaldarazo por una obra realizada a lo largo de muchos años. También valoro la presencia en aquel acto de muchos amigos que siempre han creído en mí.

—Es bibliólogo, lexicógrafo, escritor, conferenciante, pero, en espe¬cial, ortotipógrafo. ¿Alguna de estas actividades le ha resultado más gratificante en el plano profesional, intelectual o humano?

Todas esas técnicas son para mí muy importantes y en todas he querido especializarme en medida suficiente como para poder realizar, apoyándome en ellas, las obras que he escrito, las conferencias, cursos y cursillos que he dado, los talleres que he dirigido, etcétera. La ortotipografía es tal vez la más moderna (curiosamente), no porque lo sea en sí, sino porque los medios modernos han ampliado increíblemente la capacidad individual para llevar a cabo la realización de un impreso por complejo que sea (con algunas limitaciones técnicas si no se cuenta con los conocimientos y los medios necesarios). Hacer un libro es hoy posible para cualquiera. Hacerlo bien es otra cosa. Aquí es donde entran en acción la bibliología y la ortotipografía, indispensables, hoy como siempre, para realizar una obra bien hecha.

—¿Qué clase de literatura le gusta leer y cuáles son sus autores favoritos?

Si tuviera tiempo para dedicarme a ella, la historia.

—Se dice que usted ha rechazado varias veces entrar en la Academia de la Lengua. ¿Por qué?

Hay que empezar diciendo que la Academia a mí nunca me ha propuesto para ocupar un sillón en la institución. Otra cosa bien distinta es que la Academia, por persona interpuesta, me ofreciera por tres veces la posibilidad de integrarme en ella a título de académico correspondiente en Cataluña. Como es sabido, este último nombramiento conlleva obligaciones, pero apenas reconocimientos (por no decir ninguno). La gente cree que esa designación es equivalente a la de académico numerario, y no es cierto. De aquí que al saber que lo he rechazado se pregunten unos y otros qué es lo que quiero. En el año 2004, con motivo de una visita a la Academia relacionada con el Diccionario panhispánico de dudas, Gregorio Salvador y Víctor García de la Concha, a la sazón secretario y director, respectivamente, me mostraron su extrañeza por mi rechazo al nombramiento. Les respondí que yo no rechazaba el nombramiento de académico numerario, justificado por mi producción y mi trayectoria, pero sí rechazaba el de correspondiente porque creía que no se ajustaba a los méritos contraídos por mí a lo largo de los años. La Academia no tardó en darme cumplida respuesta. Con motivo de una entrevista que me hacía la revista La Clave de la Opinión Pública (mayo-junio 2006, pp. 82-84), Gregorio Salvador se refirió a sí mismo como «nosotros, los lingüistas de verdad», en maligna referencia a mi condición de autodidacta (condición de la que yo nunca he renegado). Como consecuencia de todo ello tenemos la situación actual: la Academia me considera persona non grata. Lo que no sabe la Academia es que, en justa correspondencia, yo la considero una institución que no merece ningún respeto por mi parte (y que se salve quien pueda).

Háblenos de sus libros

—Ha publicado una extensa obra sobre tipografía, ortografía, lexi¬cografía, bibliología... En 1974 publicó sus dos primeros libros: Diccionario de tipografía y del libro y Dudas y errores de lenguaje. ¿Puede hablarnos de ellos? ¿Qué significaron para usted?

Son dos obras que nacen por mis propias necesidades en relación con su contenido. Mientras trabajaba en Bruguera echaba de menos obras que nos ayudaran a los correctores a resolver nuestros problemas. Esas obras, sencillamente, no existían. La idea fue madurando, y al ingresar en La Vanguardia decidí dar forma a los materiales, primero los del Diccionario de tipografía y del libro y después los de Dudas y errores de lenguaje. Los dos se vendieron muy bien, pero el diccionario vino a ocupar un vacío que realmente existía en la bibliografía del español. Aún hoy día algún editor ha sugerido la idea de reeditarlo una vez más, pero es preferible que quede para siempre como lo que es: un clásico.

—En 1987 la Fundación Germán Sánchez Ruipérez publicó su Diccionario de ortografía técnica, que comprende la ortografía tipográ¬fica u ortotipografía. ¿A qué tipo de profesionales va dirigida esta obra y por qué?

Se trata de un paso adelante en la descripción de la materia que empezó con el Diccionario de tipografía y del libro. Va destinado a los autores, escritores, traductores y toda persona que necesite preparar un original para la imprenta.

—¿En general, a qué tipo de lectores van dirigidas sus obras?

Está casi respondida en la respuesta anterior. Sin embargo, cada obra tiene un lector específico y el conjunto trata de enriquecer a un grupo amplio, a veces no definible de una vez, de personas que tienen necesidades concretas. Algunas de esas obras han muerto por falta de actualidad y aquellos de sus contenidos que aún son válidos se han incorporado a otros libros actualizados. A veces, como en el caso del Diccionario de lexicografía práctica, van claramente destinado a un lector concreto. Otros, como el Manual de estilo de la lengua española, a un destinatario más amplio.

—¿Quién corrige sus libros?

Naturalmente, yo. No solo como autor, a lo que tengo derecho contractual, sino como corrector tipográfico y de estilo. Pero no soy el mejor corrector de mis libros. Esa función debe encomendarse a un corrector tipográfico, una persona que sea capaz de olvidarse de quién es el autor y corregir en consecuencia, con plena libertad.

Háblenos de la ortografía, la ortotipografía y las normativas

—En su libro Reforma de la ortografía española, publicado en 1991, propone una reforma del código ortográfico. De acuerdo a la actual ortografía, ¿considera que sus propuestas han tenido eco?

No, ninguno. En su actual ortografía la Academia no se ha propuesto realizar una reforma de la ortografía española, sino introducir algo de lógica en el conjunto de normas por que se rige el código ortográfico. Otra cosa es que lo haya conseguido. Yo creo que no. Es más: su afán, no cumplido, de que esta edición tratase en extenso de ortotipografía ha perjudicado la obra, puesto que ha introducido una serie de comentarios y normas en los que se da por supuesto que el lector conoce otros aspectos de tales normas, y no es cierto.

—En ocasiones puede haber normas de ortografía que entren en conflicto (al menos en apariencia, que resulten incompletas o algo insuficientes en la OLE) con las normas tradicionales de ortotipografía, por ejemplo, en el uso de los signos dobles con los signos de puntua¬ción o de las comillas en concurso con las cursivas. A su juicio, ¿existe una norma o técnica que debe prevalecer siempre, o la norma depende del ámbito de escritura?

No, no existe esa norma unificadora en el encuentro de signos de diverso uso. Hay tendencias, como puede ser la anglosajona y la latina, y cada una trata de que se acepte su propio uso. Por ejemplo, el punto dentro o fuera de las comillas de cierre en las citas, la situación de la llamada de nota cuando coincide con un signo, la grafía de los paréntesis y otros signos cuando coinciden con la cursiva, etcétera. En general, tradicionalmente se han estado aplicando normas de origen francés, pero en la actualidad se advierte una notable influencia del inglés. Influencia que no todos aceptamos.

—¿Qué opinión le merece la «sublevación» de algunos académicos frente a ciertas normas de ortografía, como por ejemplo el señor Pérez-Reverte, que continúa escribiendo con tilde «sólo»?

Creo que ha sido bochornoso el enfrentamiento entre académicos, enfrentamiento del que hemos sido asombrados espectadores. De todas formas, al parecer están muy justificadas las comillas con que algunos medios han escrito la palabra sublevación. Se ha corrido la voz de que todo fue una puesta en escena (otros lo llaman montaje) para estimular la venta de la nueva Ortografía. Yo no estaba allí… En cuanto a decisiones como la de Pérez-Reverte, es impropia de un académico (y si realmente no está de acuerdo con las decisiones académicas, que dimita). Yo también me he «sublevado» y sigo escribiendo guión, con tilde, pero no soy académico. Ciertamente, en mi opinión la postura maximalista de la Academia en relación con la tilde de voces como guión, pión, Sión, etcétera, es inaceptable.

—La Real Academia Española en tres siglos ha publicado diez edi¬ciones de la ortografía, siendo la actual del año 2010 y la anterior de 1999. ¿Cree que esta menor diferencia en tiempo de las últimas revi¬siones pueda marcar una tendencia para más prontas actualizaciones de la ortografía por las academias o, más bien, que se haya ejecu¬tado la sustitución de la obra de 1999, tan escueta que resultara insu¬ficiente? ¿Le parece que las 800 páginas de la Ortografía de 2010 podrían ser indicativas de una obra concebida para perdurar en el tiempo?

Desde luego, 162 páginas pueden considerarse pocas si pensamos que se trata de la Ortografía de una gran lengua, pero, por el contrario, 800 son muchísimas en este mismo caso, especialmente si tenemos en cuenta que es una obra muy densa. Tal como usted apunta, esas 800 páginas podrían ser indicativas de una voluntad de perduración, pero hay otros elementos que nos indican que no es así. Por ejemplo, las imperfecciones con que nace esta edición. Los defectos de esta obra nos indican que pronto debería tener otra edición, que superara los defectos y errores de esta. Sin embargo, es probable que la Academia no quiera afrontar el trabajo, del que salió escaldada en 1999 y ahora en el 2010.

—El pasado 8 de mayo se presentó la Ortografía básica de la lengua española, que en palabras del académico responsable de la edición, don Salvador Gutiérrez Ordóñez: «Es una ortografía en la que nada sobra y nada falta». Sin embargo, es un libro de 250 pági¬nas frente a las 800 de la Ortografía de la lengua española. Parece una diferencia muy grande, ¿realmente, cree que nada falta en la Ortografía básica, o quizá es que sobra algo en la Ortografía?

Me apunto a esta última sugerencia. Precisamente una forma de encarar la edición ideal de la Ortografía sería podar en ella todo lo que en ella sobra manifiestamente. Después, entre otras cosas, organizarla mejor y dotarla de una mejor tipografía. Por supuesto, añadirle un índice alfabético y una bibliografía que ponga claramente de manifiesto quiénes o cuáles son las fuentes de las que ha bebido.

Háblenos de la literatura y el mundo editorial

—Hoy día se utilizan mucho las nuevas tecnologías de la informa¬ción y muchas personas escriben en las redes sociales, en blogs, etcétera. ¿Cómo ve la salud de la ortografía en estos medios?

Mientras podamos acercarnos a ellos con el convencimiento previo de que la que allí vamos a encontrar no es la ortografía estándar, no veo yo mucho peligro, porque son medios distintos. En el momento en que rechacemos esas grafías o bien en el momento en que esas grafías se desborden de su medio actual y «contaminen» el entorno considerado «puro» advertiremos que algo falla. De todas maneras, tampoco hay peligro: la ortografía, como el resto del lenguaje, ha cambiado siempre a lo largo de los siglos. No hay más que mirar con espíritu crítico la ortografía de hace tres siglos y compararla con la actual.

—Prosofagia va dirigida a un público lector principalmente intere¬sado en escribir y publicar literatura de ficción, en una época carac¬terizada por profundos cambios en cuanto a cómo y dónde se escribe, y cómo y dónde se publica. ¿Cómo ve el mundo editorial en la actua¬lidad? ¿Qué transformaciones se están produciendo, a su juicio, ante la apertura de campos no tradicionales, como la existencia de amplias posibilidades para que un autor autopublique sus obras, o la producción de libros electrónicos?

En mis años de trabajo en Editorial Bruguera llegué a leer profesionalmente miles de novelitas de amor, del oeste y policiacas. Ha pasado el tiempo y las cosas han cambiado. Para bien o para mal, pocas son como antes. Ya no es necesario agotar hasta la extenuación las viejas cintas de las también viejas máquinas de escribir. Hoy existen las tecnologías que nos permiten componer un texto (por ejemplo, una novela), compaginarlo, corregirlo y enviarlo a la sección de producción de la editorial. Pero hay un peligro: si el realizador de estas funciones no posee los conocimientos precisos para ello, mejor será que se abstenga. Las cosas se hacen hoy como entonces, solo que con mayor facilidad y más aprisa. Por ello, es aconsejable que el autor novel no intente realizar por sí mismo las tareas de confección de una obra si antes no ha aprendido cuanto se necesita saber. Puede ser fácil, pero hay que saber.

—¿Piensa que un escritor debe conocer bien la ortografía y la ortoti¬pografía? ¿Cuál sería la formación ideal de un escritor?

Depende del tipo de trabajo que lleve a cabo, pero, en general, debe saber bien, con garantías, todo lo relacionado con la ortografía usual o académica. La ortotipografía corresponde a los profesionales del impreso, sea cual fuere este, y son estos los que deben dictar las normas de composición y compaginación. Si el corrector de estilo tiene, además, buenos conocimientos de ortotipografía, miel sobre hojuelas. Podrá preparar el original para la imprenta, pues, como es sabido, un original complejo requiere que un experto señale los cambios diacríticos que hay que tener en cuenta en relación con el texto general.

—Usted ha sido corrector editorial. ¿Qué tiene que saber un corrector?

Si es un corrector de concepto (poco habitual), debe conocer bien la materia (el concepto) de que trata la obra; si es corrector de estilo, la gramática y el léxico principalmente, y si es corrector tipográfico, todo lo que se refiere a la tipografía, la ortografía, la gramática, la ortotipografía, etcétera. En el etcétera van englobadas una serie de habilidades difícilmente clasificables, como la atención y la búsqueda del detalle.

—¿De toda su obra, qué libros recomendaría a un escritor novel y de cuáles se siente más satisfecho?

Le recomendaría el Diccionario de uso de las mayúsculas y minúsculas, el Manual de estilo de la lengua española (MELE 4), el Diccionario de usos y dudas del español actual (DUDEA) y la Ortografía y ortotipografía del español actual; si le interesara mucho la terminología del medio, le recomendaría el Diccionario de bibliología y ciencias afines, todos ellos de la Editorial Trea, de Gijón. Si quisiera conocer el campo de la realización de un libro, le recomendaría el Manual de edición y autoedición, de la Editorial Pirámide, de Madrid.
En cuanto al grado de satisfacción, me gustan todos por igual, más o menos, pero cada uno tiene su campo propio y también su historia.

—Y para terminar, en Prosofagia apreciamos sus manuales y nos consideramos alumnos suyos en cuestiones de ortotipografía. ¿Qué piensa de nuestra revista?

Por la calidad de las personas que intervienen en ella con distintas funciones, creo nos hallamos ante una publicación que puede tener un futuro esperanzador. ¿La fe mueve montañas? Bueno, tampoco se necesita tanto.

—Muchas gracias a Pepe Martínez de Sousa por someterse a nuestras preguntas y permitirnos conocer un poco más de su persona y de sus publicaciones, que consideramos imprescindibles en el mundo de la edición y la escritura.

Las gracias las merecen ustedes por facilitarme la posibilidad de asomarme al mundo de los creadores literarios.






sábado, 29 de septiembre de 2012

Prosofagia, número 16

Amigos:
El número 16 de Prosofagia ya está en la calle desde ayer. Os invito a leerlo y a verlo: esta vez contiene un buen reportaje fotográfico y ¡vídeos!, además de interesantes artículos y entrevistas a Pepe Martínez de Sousa y Ángela Vallvey.

Este es su contenido:



Secciones
SEA BUEN ALBAÑIL: «El leísmo, el laísmo y el loísmo» (Boris Rudeiko)
HUMOR GRÁFICO: «Ratones de biblioteca» (Nelo)
GRAGEAS LITERARIAS: (Elisabet, Plásido y Esther)
LITERATURA Y TECNOLOGÍA DIGITAL: «No todo el monte es eBook» (zoquete)
SOBRE LA LITERATURA: «Leyendo a Barthes: Análisis del relato II» (Elisabet)
ENTREVISTAS Y ARTÍCULOS: «Entrevista a Pepe Martínez de Sousa» (Boris Rudeiko),
«Crónicas mínimas» (Mariano Mandil, Randal),
«Diario del viaje a Vietnam» (Alex B. Quintana),
«Entrevista a Ángela Vallvey» (Elisabet),
«En casa de Fernando Arrabal» (Melusina)

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DOSSIER FOTOGRAFÍA
REPORTAJE: «revista reloaded» (pepsi),
RETRATO: «Fotógrafos que nos acompañan este año»
(José Luis Jaime Cortés, José Manuel Solana, Daniel Seller Suárez,
Plácido Fernández González, Mayca Cruz Pedraza, Sergio José Martínez Valls),
CUARTO OSCURO: «Fotografía y holema» (Plásido)

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CUENTOS Y POESÍAS: «Medusa» (Marcela Ribadeneira),
«El medallón de luz» (Edgardo Benítez),
«La hora sexta» (María Belén Ziade),
«Magda o la ausencia de oficinas» (Pablo Martínez Merino),
«Para ser» (Sabrina García Witzler),
«Lucas» (Damián Gandlaz),
«No quiero» (Antonio Romero Montilla),
NOTICIAS: «Coming soon»

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Fotografías «La selección de los fotógrafos»:
José Luis Jaime Cortés, José Manuel Solana,
Daniel Seller Suárez, Plácido Fernández (Plásido),
Mayca Cruz Pedraza (Mycure11), Sergio José Martínez (Valls)

Viñeta (HUMOR GRÁFICO): Nelo

Vídeo «Coming soon» e Ilustraciones: pepsi

Vídeos: Book Shop Santa Cruz - Espresso Book Machine (inglés),

Xerox, presentación «Espresso Book Machine» (español),

Fernando Arrabal entrevistado por Buenafuente (BFN - La Sexta)




domingo, 2 de septiembre de 2012

Sobre el aborto

Tengo un hijo discapacitado. Tiene treinta y ocho años y padece una parálisis cerebral infantil por un traumatismo del parto. Cuando el neurocirujano me preguntó si le autorizaba a operar a vida o muerte pese al riesgo de secuelas, dije que sí. Mi hijo tenía tres días y lo había visto mamar y llorar y dormir. Naturalmente que queremos a nuestro hijo, pero nadie que no haya pasado por esto sabe lo que es tener un hijo así. Con todo, la pregunta que más me hace sufrir es: ¿qué será de él cuando no estemos nosotros? A menudo pienso que si hubiera sabido lo que sé es muy probable que la respuesta al doctor hubiera sido no.


No sé si el ministro Gallardón tiene alguna experiencia de este tipo en su familia ni si prohibiría abortar a su mujer o a una de sus hijas (si tuviera hijas) en el caso de que el feto tuviera malformaciones, como pretende imponer a todos los españoles; o si hubieran sido violadas o existiera riesgo para la vida de la madre. No sé si el ministro Gallardón sabe que los discapacitados no disfrutan de los mismos derechos que el resto de los españoles, puede que estén escritos sobre el papel pero la realidad es bien distinta.

Quizás lo que le ocurre al ministro es que tiene un problema de conciencia: cada vez que su jefe Rajoy o su compañera Cospedal hablan de la herencia recibida, él se esconde en su escaño por la monumental deuda que dejó en Madrid cuando era alcalde. Así que se presta a lanzar el debate sobre el aborto, aunque no toque, a ver si nos olvidamos de la prima de riesgo, del paro y del rescate. Yo le pediría que deje la ley del aborto como está y se ocupe de lo suyo que es mejorar y modernizar la justicia en este país.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en EL PAÍS el 4 de agosto de 2012

lunes, 16 de julio de 2012

No, hombre, no

Leo en EL PAÍS que el expresidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial Carlos Dívar ha reclamado al pleno del Consejo la pensión indemnizatoria prevista para altos cargos del Estado que le reportarían 8.670 euros mensuales durante dos años, al margen de la pensión de jubilación que ya solicitó en diciembre pasado como magistrado jubilado.

No sería justo que se le concediera esa pensión indemnizatoria, no solo por los hechos que le obligaron a dimitir, ni por los agravios comparativos que suponen los recortes anunciados por el presidente Rajoy, sino también porque nadie entendería que este señor siguiera disfrutando de sus fines de semana caribeños con cargo a las arcas del Estado.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en EL PAÍS el 15.7.2012

martes, 24 de enero de 2012

Palomitas y Coca Cola



El viernes pasado por la tarde fui yo solo al cine Renoir Retiro. Todavía estaban poniendo anuncios en la pantalla, antes de empezar la película, cuando me levanté para dejar paso a una mujer que llevaba una caja gigante de palomitas y una Coca Cola grande. Se sentó a mi lado y empezó a comer en cuanto se acomodó en la butaca. No me di cuenta, sin embargo, del ruido que hacía con la boca hasta que empezó la película. Masticaba, sorbía. Yo, descentrado, no podía seguir la película, pero no me atreví a llamarle la atención. En un momento dado, la miré de reojo, metí la mano en la caja y empecé a comer palomitas también. Ella, sin dejar de mirar la pantalla, me ofreció el vaso y acepté.

© Manuel Navarro Seva
Relato incluido en el libro Otras cosas que no te conté.


domingo, 15 de enero de 2012

Necroslogía, una Antología de la muerte

     Necroslogía es una antología de relatos sobre la muerte y los fantasmas que la rondan: el miedo, la ternura, la tristeza, el amor, las flaquezas, los deseos, memorias y olvidos, e incluso el buen humor. En Necroslogía la vida y la muerte comparten la misma geografía, y no siempre está claro dónde termina una y dónde comienza la otra, ni siquiera si existe una frontera entre ambas.
     Si la muerte nos hace iguales, morir, en cambio, es un acto personal e intransferible; así como ninguna muerte prepara para la próxima, ninguno de los quince cuentos de Necroslogía prepara al lector para el siguiente. Esta es una antología para lectores que gusten de la incógnita de finalizar un relato y no saber con qué se encontrarán a la vuelta de la página, porque los cuentos están inspirados en experiencias de vida diferentes y son expresión de la particular forma de aproximarse a la literatura de cada uno de los autores.

     Para mayor información, visitad el enlace:  http://necroslogia.blogspot.com/

domingo, 18 de diciembre de 2011

Recuerdos

Como tantas veces había hecho de niño, sacó el cajón del armario ropero, lo colocó sobre la cama y se sentó a mirar las fotografías. Ella aparecía en casi todas con el pelo largo, ondulado. En una lo tenía a él en brazos, le acariciaba la carita y lo contemplaba, sonriendo. Pasó la yema del índice por la foto, la besó y se secó los ojos con el dorso de la mano. Luego guardó el cajón, se lavó la cara, se acomodó en el sillón donde ella solía sentarse y telefoneó a su hermano: «Acabo de llegar, ¿a qué tanatorio la habéis llevado?».

©Manuel Navarro Seva
Madrid, octubre de 2011

domingo, 30 de octubre de 2011

El fracaso escolar

Ana Mato ha dicho que en Andalucía “los niños están en el suelo en las aulas”, basándose en una foto publicada por un periódico malagueño en la que los escolares están sentados en el suelo no porque no tengan pupitres, sino, como han explicado el director del colegio de la foto y la consejera de la Presidencia andaluza, porque su maestra lo consideró conveniente para llevar a cabo una actividad escolar. Con este tipo de afirmaciones Ana Mato pretende atacar, una vez más, la enseñanza pública andaluza, desprestigiar al partido que gobierna en esa comunidad y justificar, por comparación, los recortes en Educación que se han llevado a cabo por la crisis en comunidades autónomas afines al PP, como Madrid, Castilla la Mancha, Galicia o Navarra, pero lo que consigue es desprestigiar al partido que representa y a ella misma, al utilizar anécdotas en lugar de argumentos.

España, junto con Portugal, está en el segundo puesto por la cola en fracaso escolar, con un 31,2% de jóvenes que abandonan los estudios después de la enseñanza obligatoria (14,4% es la media europea).

Díganos cómo piensan ustedes mejorar esta dramática cifra, que afectará en el futuro no solo a los jóvenes sin preparación para encontrar trabajo, sino también al Estado español que se verá obligado a pagar mayores subsidios por desempleo. Reducir el presupuesto en Educación, no parece que sea el camino más adecuado.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en EL PAÍS el 29.10.2011

sábado, 15 de octubre de 2011

martes, 11 de octubre de 2011

El Edén

Adán y Eva de Hugo Van der Goes

La serpiente me quedó más gorda de lo previsto, pero el árbol y la manzana parecían de verdad. Javi hizo una birria de Adán, y Luisa, una Eva que parecía un espantapájaros, con aquellos pelos amarillos tapándole los pechos. Enrique tenía que hacer a Dios y no sabía cómo; yo le dije: «con una barba larga, una túnica blanca y unos ojos grandes que lo vean todo»; y él que no, que prefería hacer una paloma, que también era Dios. Cuando volvió la seño, que había salido a telefonear y a fumarse un cigarro, faltaba el querubín con la espada, pero se nos había acabado la plastilina.


©Manuel Navarro Seva
Madrid, octubre de 2008

miércoles, 5 de octubre de 2011

Entrevista a Montse de Paz

Por Boris Rudeiko
Publicada en el nº 13 de Prosofagia.


Con Elisabet compartimos dos años en la redacción de Prosofagia y seguimos trabajando juntos. Nos conocimos personalmente el 22 de marzo de este año en la Taberna del Gijón, en Madrid, por el mejor motivo del mundo: la presentación de su novela Ciudad sin estrellas, ganadora del Premio Minotauro 2011.
Entre ese momento y ahora, finales de junio, cuando nos encontramos de nuevo (esta vez virtualmente) para esta entrevista, otra novela suya ha llegado a las librerías: El heredero del clan, editada por Espasa, la misma editorial que publicó en 2008 Estirpe salvaje.



―Elisabet, ¿qué ha significado para ti la consecución del Premio Minotauro?
―Una alegría y un empuje muy grande, con todo el entusiasmo de quien ha logrado un hito. Luego, cuando lo piensas mejor, ganar un premio así da vértigo. Te preguntas si estarás a la altura, comienzas a pensar en el público lector, en todas las personas que han apostado por tu obra… y te das cuenta de que es una responsabilidad enorme. La novela está escrita, pero esperas que no defraude y que el premio te ayude a conseguir muchos lectores satisfechos.

―Como escritora te has presentado escasas veces a un concurso. ¿Qué te llevó a presentarte en esta ocasión?
―La verdad es que no era la primera vez que me presentaba a un concurso, incluso gané un premio de relato breve, en mis inicios como escritora. He enviado novelas a cuatro o cinco certámenes. Pero después de las primeras veces, me di cuenta de que era una enorme ingenuidad hacerlo, con mi poco rodaje, con la enorme competencia de escritores de prestigio que concurren y por el tipo de novela que escribo. Realmente, no encajaban con lo que perseguían los premios a los que me presenté. Así que me dije: se acabaron los concursos. Esta novela, concretamente, estuve tentada a enterrarla en el olvido. Pero dos personas de las que me fío me animaron a presentarme al premio. ¡Y salió bien! De no ser por ellos, quizás nunca la habría publicado.

―Mientras tus otras novelas corresponden al género de fantasía épica, ambientadas en sociedades que, aunque ficticias, corresponderían al pasado, Ciudad sin estrellas es una novela de ciencia ficción, cuya trama se desarrolla en un futuro post-apocalíptico. ¿Cómo fue la génesis de esta historia, tan distinta a las otras? ¿Cuál fue la fuente de inspiración?
―Concebí la historia original como un cuento. Quería escribir algo así como una metáfora futurista inspirada en el mito de la caverna, de Platón. Pero a medida que iba escribiendo me di cuenta de que la historia se alargaba, los personajes reclamaban su lugar y, en cuanto terminé el segundo capítulo, supe que aquello tenía que ser una novela. Y así fue.

Estirpe salvaje se presenta como una novela juvenil. ¿Es el caso de Ciudad sin estrellas, o es un libro para todos los públicos?
―Qué difícil pregunta. Me cuesta clasificar mis obras en este aspecto. Según los editores de Minotauro ―yo también lo creía así― es una novela para todos los públicos. Algunos lectores, sin embargo, opinan que es juvenil. Puede ser, dado que la historia es sencilla, iniciática, con un protagonista casi adolescente. Tal vez los jóvenes la disfruten más. Personalmente, diría que es una lectura apta para cualquiera a partir de los doce años.

―Perseo Stone, el personaje central, es un inconformista, un rebelde. Si hiciéramos una comparación con la actualidad de España, ¿podría decirse que es un «indignado»?
―Es tentador hacer la comparación. Pero creo que hay muchas diferencias entre Perseo y un indignado. En primer lugar, la mayoría de los acampados protesta por la falta de trabajo y de unas condiciones de vida dignas. Perseo tiene dinero y trabajo; en cierto modo es un triunfador, al menos profesionalmente, y no sufre problemas económicos. En segundo lugar, el movimiento 15-M se manifiesta públicamente, expresa de manera llamativa su indignación. Perseo no formula una protesta en voz alta: pasa directamente a la acción y lo hace de manera clandestina. Porque, y esto es otra diferencia, su actuación es ilegal. Comete una infracción, mientras que nuestros indignados, pese a los brotes de violencia puntuales, utilizan un cauce legal permitido en nuestra sociedad, que es la libertad de expresión y asociación. Otra diferencia es que la movida indignada ha sido recibida con simpatía por mucha gente; en cambio, Perseo se inscribe en círculos minoritarios y mal considerados, incluso despreciados, por la mayoría de ciudadanos. Más que un indignado, diría que es un insatisfecho. Su rebeldía no es tanto una manifestación pública de enojo, sino un inconformismo de índole, digamos, espiritual. Perseo es un buscador, no va abiertamente contra el sistema, pero está dispuesto a salir de él para buscar fuera lo que no encuentra dentro.

―¿Tu novela es una crítica a nuestra sociedad?
―En ella muestro algunas tendencias de nuestra sociedad, quizás llevadas a un extremo. El lector es muy libre de extraer conclusiones. Evidentemente, he elegido mostrar y subrayar ciertos aspectos de forma deliberada. Me inquieta ver cómo un pretendido estado del bienestar puede llegar a convertirse en una cárcel dorada para personas que no se conforman con vegetar y consumir.

―¿Cómo fue el proceso creativo? ¿Cuánto tardaste en escribirla?
―Fue muy rápido, como me sucede con todos los cuentos. La idea brota de improviso, la elaboro mentalmente y me pongo a escribir. Esta novela me llevó unos tres meses. Eso sin contar con el tiempo de corrección. Suelo ser bastante perfeccionista y puntillosa y puedo corregir un manuscrito hasta seis o siete veces. Este proceso me lleva bastante más tiempo que escribir la obra en sí.
Por otra parte, Ciudad sin Estrellas ha sido publicada casi cuatro años después de ser escrita. Cuando la presenté al concurso no cambié nada sustancial, pero sí retoqué algunos diálogos y párrafos. Un amigo me sugirió que añadiera algo al final, que podía quedar excesivamente brusco y tajante, y así lo hice.
Posteriormente, la última corrección tras el premio y antes de publicar la novela fue veloz. La editora y yo íbamos a contrarreloj y tardamos apenas doce días, consultándonos dudas y sugerencias a golpe de e-mail. Las correcciones fueron nimias, arrugas y flecos, y algunas expresiones que no siempre quise retocar y que me respetaron. Dos anécdotas: la Editorial Minotauro no sigue la normativa de la RAE acerca del solo adverbio y lo mantiene con tilde ―cosa que me encantó, al parecer hay unos cuantos autores y editores que están en contra de este cambio. Y tampoco me hicieron quitar una sola palabra malsonante: «En Minotauro nos gustan los tacos», me dijo Vicky, la correctora.
Otro detalle importante que cambió la editorial fue el título de la novela, y esto sí que me dolió un poco, es como cambiar el nombre de un hijo al que ya te has acostumbrado a llamar así. Pero resulta que, además de una película y una serie televisiva, ya existe otra novela bastante reciente que se titula igual, así que por exigencias de marketing, hubo que cambiar.

―¿Tendrán una continuación las aventuras de Perseo? ¿Proyectas una segunda parte de la novela?
―Ya la estoy escribiendo, ¡voy por más de la mitad!

―La promoción de Ciudad sin estrellas te ha llevado a recorrer España, con presentaciones, distintos eventos, entrevistas, en una magnitud que es nueva para ti. ¿Cómo te has sentido?
―Sorprendida por el esfuerzo publicitario que hacen las editoriales cuando apuestan por una novela. Y muy agasajada, la verdad. En todas partes me han acogido con una amabilidad exquisita, y allí donde he ido ―Madrid, Valencia, Bilbao, León― las agentes de comunicación tenían concertadas muchísimas en-trevistas con los medios. Han sido unos días de maratón mediático, agotadores, pero muy estimulantes. Mientras estás en plena entrevista, ni te das cuenta de que pasa el tiempo. Te entusiasmas hablando de la novela, de temas que te apasionan… Conoces a profesionales de radio, prensa, televisión, todos tan diferentes y tan interesantes. En Madrid, incluso conocí a un grupo de blogueros ―futuros lectores― además de encontrarme contigo, Boris… Ese fue quizás el mejor momento del día. También me gusta que me hagan preguntas diferentes, originales o incluso polémicas, que me obligan a pensar. Solo después sientes el cansancio y un deseo casi irrefrenable de parar, de volver al retiro, para continuar escribiendo.
En las presentaciones, tanto en León como en Barcelona, he sentido mucho el cariño y el arropo de familiares y amigos, algunos de ellos me han demostrado su cercanía de una manera inesperada, y eso ha sido muy gratificante.

―Hace pocas semanas ha llegado a las librerías El heredero del clan. Esta es una novela que, por lo que nos has contado, te resultó particularmente especial y querida. ¿Por qué?
―Porque cuando la pensé tenía muy claros los dos grandes temas que vertebran esta historia. Son dos temas que me han marcado profundamente y, aunque la novela no tenga nada que ver con mi vida real, en ella plasmo de algún modo lo que he aprendido al respecto. Y, por otro lado, es una novela que tardé más de seis meses en terminar, la escribí con más calma y minuciosidad que las anteriores y la he corregido y retocado a conciencia, cambiando incluso algunos capítulos. Creo que en ella he hecho una progresión como escritora.

―Has publicado un par de libros más, un libro de autoayuda y un ensayo: Cómo curar los sentimientos negativos y Mujeres de Dios. Háblanos de ellos.
―El primero lo publiqué casi por casualidad. Se trata de una serie de reflexiones sobre siete sentimientos negativos que se me ocurrieron durante un verano, mientras hacía footing por las mañanas. Es psicología casera, basada en la pura experiencia, y pensé que podía ser útil a personas que tienen que capear con emociones y sentimientos bastante incómodos, pero que pueden convertirse en fuerza interior constructiva. Puse todas estas ideas por escrito, las envié a tres o cuatro editoriales de libros de autoayuda y tras recibir algunos «no» o silencio total, decidí olvidarlo. Más tarde, cuando comencé a escribir novela y entré en los foros literarios, contacté con una editorial de reciente creación, Doss Ediciones, que aceptaba manuscritos. Les escribí, les dije lo que tenía y ellos, en vez de interesarse por las novelas, dijeron que querían publicarme el ensayo sobre los sentimientos. ¡Fue mi primer libro publicado! La verdad, fue una coedición y se ha distribuido muy poquito, solo a demanda y en tres o cuatro librerías de Sevilla, Badalona y Barcelona. Pero me consta, sorprendentemente, que es uno de mis libros que más éxito ha tenido entre sus lectores. Incluso hace poco una lectora me dijo que había seguido sus consejos y le había resultado muy bien.
Mujeres de Dios tiene otra historia curiosa. Lo escribí a partir de unas charlas sobre las mujeres de la Biblia que di en mi anterior parroquia. Varias personas me propusieron recopilarlas y hacer un librito, y así lo hice. Lo envié a unas cuantas editoriales religiosas, hubo cuatro o cinco que se interesaron y una de ellas, Men-sajero, rápidamente aceptó publicarlo. Lo sacaron a los pocos meses, casi sin darme opción a corregir nada. Es otro libro del que también he recibido muchas impresiones positivas. Algunos lectores, cuando me ven, me piden que escriba más sobre este tema… Algún día lo haré.

―Tienes otras novelas ya escritas. Creo que un total de ocho. ¿Qué tipo de novelas son?, ¿hay alguna de ellas en proceso de publicación?
―Pues sí, tengo ocho… ¡y media! De ellas, tres ya publicadas, así que me quedan cinco. En Espasa tienen dos para lectura, una es la continuación de Estirpe Salvaje. Las tres primeras que escribí forman una trilogía que estoy comenzando a reescribir, pues la quiero remodelar de arriba abajo. Todas ellas, salvo la conti-nuación de Ciudad sin Estrellas, son fantasía épica y están relacionadas entre sí, como una especie de gran saga. Espero ir publicándolas algún día, pero de momento no hay fechas. La continuación de Ciudad sin Estrellas, si todo va bien, quizás se publique el año que viene, o el otro.

―Quienes te hemos leído en los foros literarios sabemos que tus cuentos rara vez pertenecen a la literatura fantástica o de ciencia ficción; más bien retratan personajes y sucesos del mundo real. ¿Existen razones determinadas para esa diferencia entre tus relatos breves y tus novelas?
―No lo sé. Mis cuentos son experimentos, me gusta jugar con múltiples temas, estilos y enfoques. Y es verdad, muchas veces están basados en situaciones reales. Son totalmente distintos a las novelas, a veces pienso que me sirven como ejercicios de entrenamiento y recreo, donde puedo ser audaz y probar efectos un poco arriesgados. En cambio, las novelas son carreras de fondo y en ellas debo mantener un pulso regular y constante. Son historias que piden extensión y hondura, relatos largos que abarcan etapas de una vida o vidas enteras. Los ejes de mis novelas son los personajes, más que la trama o la acción. Por eso no puedo ―o quizás no sé― condensarlos en cuentos breves. Me siento más cómoda desarrollándolos en novelas. ¿Por qué épica fantástica? Porque casi todas las historias relatan un proceso de crecimiento y maduración, o incluso de liberación. Y para describir esto, creo que el género fantástico es ideal. ¿Hay algo más épico en la vida de una persona que el paso de la infancia a la adolescencia, y las decisiones que toma durante esos años? Debo precisar que mi fantasía es bastante realista y en ella, más que lo mágico y lo fabuloso, prima lo iniciático.

―Háblanos de ti, Elisabet. Nos has contado de tu infancia, vivida en un ambiente con una fuerte impronta en literatura clásica. ¿Cómo influyó en las decisiones posteriores que has tomado con respecto a la literatura?
―En una conferencia de Carmen Martín Gaite a la que asistí en mis años universitarios escuché algo que se me grabó: las primeras lecturas marcan lo que vas a escribir algún día, cuando seas adulto. Y creo que así ha sido en mi caso. Esas lecturas han sido la leña que alimenta mi hoguera. Y de tal madero, tal llama…

―¿Cuáles eran y cuáles son tus autores y lecturas favoritas?
―En mi infancia y adolescencia, las novelas de aventuras: desde Tolkien hasta Emilio Salgari, pasando por Julio Verne, Walter Scott, Alejandro Dumas… También, cómo no, Homero. Y los libros de caballerías. A los ocho años mi madre me regaló una versión adaptada del Amadís de Gaula, Tirant lo Blanc y otros, y poco después un librito que leí una y otra vez, La antigua saga de Gudrun. Devoraba aquellas historias con fruición.
Hoy, mis preferencias son muy eclécticas: desde los españoles de las generaciones del 98 y el 27 ―Delibes, Unamuno, Galdós, Pío Baroja― hasta autoras como Mercè Rodoreda o Virginia Woolf. Bécquer me fascinó de niña, y creo que conservo algún poso de sus leyendas que se me remueve cuando me pongo a es-cribir. Me gustan las románticas Brontë, rompedores como D. H. Lawrence o esteticistas como Flaubert, Daudet o Gerald Durrell. Disfruto con la novela histórica (Robert Graves, Colleen McCullough, Umberto Eco), y de tanto en tanto me distraigo con algún bestseller de Noah Gordon, John Grisham o Ken Follet, aunque cada vez menos. Durante la carrera me fascinó una autora africana poco conocida, Bessie Head (leí y trabajé a fondo sobre sus tres novelas). García Márquez o Vargas Llosa me deslumbran. Y me deleita Ana María Matute desde niña ―fue la autora que me hizo descubrir que se podía escribir y se podía escribir bello—. Valle-Inclán, lo leo y releo porque creo que con su prosa aprendo a escribir-de-verdad. ¡Es una gozada! Y uno de los pocos autores que me obliga a usar el dic-cionario. Hace poco descubrí a Baricco, otro maestro. Y volviendo a los clásicos, cuando me canso de todo y quiero releer algo que me alimente por dentro… siempre regreso a Homero y a los relatos de la Biblia.

―Cuando decidiste estudiar filología, ¿pensabas ya en dedicarte a escribir, o tus aspiraciones eran otras?
―¡Qué va! Me gustaba leer, amaba la literatura, pero jamás pensé dedicarme a escribir en serio. De niña o de jovencita nunca me dije: «Voy a ser escritora». Es más, cuando caí atacada por la fiebre de las letras, ni yo misma era consciente hasta que alguien me dijo: «Tú ya eres una escritora». Luego he pensado que esto me ha ocurrido más veces, con otros aspectos de mi vida. Pasado un tiempo, vuelvo la mirada atrás, ato cabos y pienso: todo esto tiene sentido. Tenía que ser así. Pero las cosas más importantes de mi vida ―y escribir ahora es una de ellas― siempre han sido sorpresas, algo que brota como una flor inesperada en el camino. ¡Aún estoy saliendo de mi asombro!

―¿Crees que la carrera de filología contribuyó a tu formación como escritora?
―Claro que sí, aunque entonces, cuando era estudiante, nunca me planteé escribir. Lo que aprendí, mis lecturas de esa época, mis trabajos ahondando en las entrañas del lenguaje y en el alma de los autores, todo ha sido más leña para la hoguera de mi inspiración, estoy segura.

―¿Qué significan para ti los foros literarios?
―Han sido una parte importantísima en mi vida como escritora. Ahora, los considero como una especie de escuela donde he hecho amigos excelentes, de esos a los que quieres y quieres conservar toda la vida. Desde una perspectiva puramente literaria, han sido una etapa de formación, aprendizaje e intercambio muy intensa, que me ha hecho crecer como escritora y que, además, ha posibilitado que hoy esté publicando mis libros. Gracias a los foros contacté con mi primera editorial; gracias a ellos recibí consejos de otros escritores consagrados y decidí buscar agencia, y la encontré. Debo muchísimo a las personas que he en-contrado en los foros, a sus críticas y lecturas de mis textos. Entre otras cosas, ¡he aprendido a escribir cuentos!

―¿Y la dirección de la revista Prosofagia? ¿Qué destacarías de estos dos años en la revista?
―Que es un ejemplo magnífico de algo que se proclama mucho y se practica poco y mal: el trabajo en red. Con mis compañeros de staff, sin conocernos personalmente ni hablar cara a cara, cada uno en una punta del mundo, por así decir, hemos logrado una compenetración increíble que nos ha permitido editar regularmente la revista, sin fallar, durante dos años. Pero, además del trabajo, ha sido un tiempo de afianzar nuestra amistad, una amistad puesta a prueba por toda clase de complicaciones y problemas, naturales en cualquier iniciativa que se haga en grupo. Me parece que hemos salido bien parados y con ganas de seguir, además de aprender muchísimo. La verdad, mi sentimiento después de estos dos años es sobre todo de gratitud, de cariño hacia mis colegas de equipo y de deseos de ir a más con la revista.

―¿Cómo compaginas tu trabajo y la escritura? ¿Tienes una rutina diaria de escritura y lectura?
―Mi trabajo en la Fundación ARSIS me pide mucho, es a dedicación completa y no tengo intención de dejarlo, pero la literatura me estira… Así que lo compagino como puedo, casi siempre tirando de noches y robando horas al sueño. Intento leer un libro cada semana, cosa que no siempre consigo cuando tengo mucha faena. Y cuando estoy escribiendo una novela, procuro dedicarle un par de horas o tres cada noche, o a días alternos si estoy muy cansada. Y luego, cuando corrijo, lo mismo. Al terminar, me doy unos meses de descanso antes de emprender la escritura de una nueva obra. Así lo he hecho durante seis años, aunque este 2011, con el premio y la promoción de Ciudad sin Estrellas he roto un poco la rutina y me encuentro haciendo algo raro: interrumpiendo una novela, reanudándola… ¡y con otra a medias! Bueno, ya saldré de esta.

―Has escrito muchos artículos sobre literatura y sobre el camino a seguir para publicar con una editorial. ¿Qué consejos darías a un escritor novel que quiere publicar la novela que tiene guardada, sin saber qué hacer?
―Primero, que la dé a leer a otras personas. No solo amigos o familiares, sino a personas con formación en literatura que le puedan dar una opinión sincera y con fundamentos. Así sabrá si la novela es potable o debería retocarla, o mejor lo deja o se pone a escribir otra cosa. Siempre tiene la opción de llevarla a un lector profesional, pagando. Ahora bien, si está convencido de que su obra reúne la calidad suficiente y es de interés, que se lance a buscar editorial o agente literario, o ambas cosas. Mi estrategia hasta que fiché con Sandra Bruna fue la de «fuego a discreción» y no rendirme nunca. Eché todas las cañas al mar hasta que conseguí los primeros resultados. Y si con la primera novela no logra nada, le diría que siguiera escribiendo. A menudo, la ópera prima es impublicable, por poco madura, y la primera que se logra publicar es la tercera o la cuarta. Aunque hay casos bien sonados que desmienten esta afirmación. En todo caso, a este escritor le preguntaría si realmente quiere escribir, ahora y siempre, si está seguro de que la literatura forma parte intrínseca de su vida y no puede vivir sin ella… Si es así, entonces seguirá escribiendo, irá mejorando, no desfallecerá y algún día conseguirá ver su sueño hecho realidad. Pero tiene que estar convencido, enamorado, y lanzarse de cabeza.

―¿Cuáles son tus proyectos futuros como escritora?
―Terminar la continuación de Ciudad sin Estrellas. Reescribir mi primera trilogía. Escribir ―y publicar, claro― unas cuantas novelas más: las que tengo en mente y las que aún no han nacido en mi imaginación, pero que lo harán algún día. Y, con cada nueva obra que termine, mejorar, depurar mi estilo y conseguir una mayor belleza y profundidad en todo cuanto escribo.

―Muchas gracias, Elisabet. Me he sentido como en casa hablando contigo. Y, aunque ya lo he dicho alguna otra vez, me gustaría repetirlo: «Gracias por ser como eres». Un fuerte abrazo.
―¡Gracias a vosotros! Y un abrazo para ti, Boris.





Elisabet, Montse de Paz, nació en Lérida un caluroso 4 de julio de 1970.
De sangre mezclada entre una catalana y un leonés, creció escuchando cuentos y leyendas de boca de sus padres y abuelos. A los siete años empezó a inventar sus propias historias, que escribía e ilustraba a modo de cómics.
Estudió Filología Inglesa, pero una decisión personal la apartó del mundo literario y académico para entregarse en cuerpo y alma a trabajar en dos asociaciones humanitarias.
Comenzó como voluntaria en sus años universitarios y ahora es una de las directoras de la Fundación ARSIS. La vocación literaria, sin embargo, es algo que se lleva en la sangre, de manera que la pasión por la escritura volvió a surgir en ella cierta noche de verano de 2004…
El resto de la historia podéis leerlo en su blog (http://comollegarapublicar.blogspot.com).
Desde entonces, ha publicado cinco de sus diez libros escritos. Tras una época muy activa en algunos foros literarios, se unió a un grupo de compañeros del foro Prosófagos para fundar la revista Prosofagia.
Y sigue escribiendo, porque quien ama las letras «no vive de ellas», sino por ellas.
Confía en que sus obras, las inéditas y las que existen solo en su mente, llegarán un día a ver a la luz, aunque
eso no es lo que más le preocupa, ahora.

viernes, 25 de marzo de 2011

El debate nuclear

Poco antes del terrible terremoto de Japón y sus fatales consecuencias, el expresidente Aznar compareció ante los medios para, blandiendo un informe de FAES, con el tono arrogante al que nos tiene acostumbrados, defender las centrales nucleares, más baratas y limpias; criticar las medidas de ahorro energético del Gobierno, que tachó de ocurrencias; y desautorizar las energías renovables, por caras.
Lo que ocurre en Japón pone en entredicho su defensa de las nucleares, al igual que la realidad desmintió, en su momento, que había armas de destrucción masiva en Irak. La energía nuclear no es limpia, como él dice; produce radiactividad. Ni es barata, si se tiene en cuenta la seguridad de las personas y el coste del almacenamiento de los residuos nucleares.
Aznar tiene el don de la oportunidad. ¡Qué flaco favor le hace este señor a su partido y a España cada vez que habla!

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en EL PAÍS el 23 de marzo de 2011

jueves, 10 de marzo de 2011

La regeneración de la política

Dolores de Cospedal ha dicho en Palma de Mallorca que el nuevo candidato del PP a las elecciones autonómicas de la comunidad balear es un ejemplo de “regeneración democrática”, ya que no lleva en sus listas a ningún imputado. De paso, pidió la dimisión del presidente andaluz por el caso de los ERE irregulares. Lo dijo delante del imputado presidente valenciano, que no ha dimitido ni piensa dimitir, y ha sido confirmado candidato a las elecciones autonómicas valencianas.
Cabe suponer que si no hubieran confirmado a Camps les habría ocurrido en la Comunidad Valenciana lo mismo que en Asturias con el exministro Álvarez-Cascos, y eso significaría la pérdida de muchos votos. De modo que se vende la regeneración de la política en Baleares, se desvía la atención hacia los ERE andaluces y se salvan los votos valencianos. Todo un ejemplo de hipocresía política.
No sabemos qué hará el PP en el caso de que el imputado presidente Camps sea declarado por la justicia culpable de cohecho. Si eso ocurriera antes de las elecciones de mayo, ¿lo retirarán de la lista como manda la ley electoral? ¿Qué harán si lo condenan después de las elecciones?
Imputados por corrupción en las listas electorales, ninguno, por favor.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en EL PAÍS el 10 de marzo de 2011

domingo, 16 de enero de 2011

Recortes en educación

En 2011 la educación española dispondrá de unos 1.800 millones de euros menos que en 2010, según un artículo publicado en EL PAÍS el 12 de enero.

Los recortes afectarán esencialmente a los sueldos del personal docente, pero también se reducirán los gastos en transporte escolar, becas universitarias, formación del profesorado, infraestructuras, actividades extraescolares, libros de texto, gastos administrativos, etcétera. Unos 1.600 millones corresponden a los presupuestos de las comunidades autónomas y el resto al Ministerio de Educación. Se debe a la crisis, dicen. O a la exigencia de los mercados a los que preocupa tanto el déficit público, la deuda, la reforma de las pensiones, el ajuste fiscal, el mercado de trabajo, y no esas otras cuestiones tan secundarias para ellos como la educación pública, la sanidad o la justicia, que sí deberían preocupar mucho a nuestros gobernantes.

Entonces, si son los mercados los que nos gobiernan, los que dictan qué hay que hacer, ¿por qué debemos mantener a tantos políticos y asesores en Ayuntamientos, Diputaciones provinciales, Parlamentos autonómicos, Comunidades autónomas, Congreso de los Diputados, Senado, Parlamento Europeo, Gobierno…, si no se les ocurre otra mejor forma de ahorrar? Recortes, de acuerdo, pero también de las Administraciones públicas.

Manuel Navarro Seva
Publicada en EL PAÍS el 16 de enero de 2011

jueves, 14 de octubre de 2010

Pluriempleo


      

Como los ángeles al caer el sol, ella baja del taburete y se quita las alas y la túnica; sale del parque y camina hasta el autobús. En casa, recostado en el sofá, él le pregunta cuánto ha sido. «No mucho», responde ella, «la gente es cada vez más roñosa». «Ahí tienes la cena», dice él. «Date prisa». Ella come el bocadillo con desgana, mirando la tele. Luego se ducha, se maquilla, se pone una minifalda, zapatos de aguja y sujetador rojo. Él la acerca con el coche. Ella se planta en la rotonda hasta que el sol asoma por el horizonte.
©Manuel Navarro Seva

domingo, 2 de mayo de 2010

Unidos para salir de la crisis

No parece grave el que Standard & Poor’s rebaje la nota de solvencia de la deuda española, sobre todo, porque otras agencias la mantienen en el nivel más alto. Sin embargo, como dice el refrán: “Cuando veas las barbas de tu vecino pelar, pon las tuyas a remojar”. El Gobierno insiste en pedir calma y mantiene que “sabe hacer sus deberes”. El PP no para de echar leña al fuego a ver si esto se quema y ganan las elecciones.

Lo malo es que los ciudadanos somos los que pagamos los platos rotos del paro, la subida de impuestos, los bajos salarios, la reducción de las políticas sociales… El Gobierno portugués y el principal partido de la oposición han aparcado momentáneamente sus diferencias para lanzar un mensaje de unidad ante la crisis financiera que amenaza con colocar al país al borde de la quiebra.

Nosotros no estamos como Grecia ni como Portugal ni como Irlanda, de acuerdo, pero puede que no tardemos demasiado en estarlo. Así que, Gobierno y oposición, siéntense ya a trabajar juntos y dejen de ponerse zancadillas y darse patadas donde a nadie le gusta recibirlas.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en EL PAÍS el 2 de mayo de 2010

martes, 16 de marzo de 2010

Las 137 medidas contra la crisis

Ortega y Gasset dijo que la mayor parte de los hombres tiene una capacidad intelectual muy superior al ejercicio que hace de ella.

El lunes por la noche, en la pantalla de la televisión pública, el presidente Rodríguez Zapatero no usó toda la capacidad que se le supone para persuadirnos de que este país puede salir pronto de la crisis económica, pese a las 137 medidas que, según dijo, se han tomado.

Parece como si últimamente ni él mismo estuviera convencido de que podemos hacerlo.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en EL PAÍS el 12 de marzo de 2010

jueves, 21 de enero de 2010

Un mensaje inoportuno

He leído en EL PAÍS que su eminencia el nuevo obispo de San Sebastián asegura que existen males mayores que los que están sufriendo los habitantes de Haití como, por ejemplo, la concepción materialista de la vida y nuestra pobreza de espíritu. Por eso su eminencia, en lugar de acudir a la isla a consolar a los heridos, enterrar a los muertos o rezar por los vivos, prefiere dedicar sus esfuerzos a “defender la vida” y aconsejar a los políticos que apoyan la reforma de la ley del aborto de Zapatero que no acudan a comulgar a las iglesias. Hay ocasiones en las que es mejor estar callado para no parecer insensible, señor obispo.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en ELPAIS.com el 15 de enero de 2010

jueves, 12 de noviembre de 2009

Paro juvenil

El fantástico e interesante reportaje publicado en EL PAÍS, el 5.11.2009, con el título Matriculado en la euforia y licenciado en el desastre, pone los pelos de punta. En España, casi un millón trescientos mil jóvenes de entre 20 y 29 años buscan trabajo, más de un millón y medio si contamos desde los 16 años. Casi trescientos mil tienen formación superior. No resulta extraño, pues, según la encuesta Bertelsmann, que la mayor inquietud de los jóvenes españoles sea el paro, y que no les importe aceptar un trabajo, aunque sea precario o mal pagado.

De acuerdo con los datos de Eurostat, España encabeza el ranking europeo con casi el 40% de tasa de paro juvenil (menores de 25 años), el doble de la media de la UE-27. Un drama que ensombrece el futuro de nuestro país y debería preocupar a los políticos que nos gobiernan.

¿Qué fue del llamado diálogo social? ¿Es tan difícil conseguir acuerdos? ¿No debería tenerse en cuenta lo que hacen al respecto en otros países europeos? De momento, el ministro Gabilondo ha lanzado la idea de aumentar la obligatoriedad de la enseñanza hasta los 18 años. Al menos eso mejoraría la formación de los jóvenes para cuando haya trabajo, y de paso reduciría nuestras estadísticas de paro. ¿Y el PP, que gobierna en varias Comunidades Autónomas, tiene algo que decir al respecto? Tan preocupados andan con sus problemas internos que este otro asunto ya lo resolverá el tiempo. Y si no, peor para el PSOE.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicado en elpais.com el 5 de noviembre de 2009

sábado, 31 de octubre de 2009

Mucho dinero

A mediados de octubre, la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda señaló que la cifra de cuotas no ingresadas o fraude fiscal en España podría cuantificarse en unos 70.000 millones de euros anuales. Y que entre 2005 y 2008, la Agencia Tributaria, con el Plan de Prevención del Fraude Fiscal, consiguió recuperar unos 28.000 millones de euros. Es decir, sólo un 10% de los 280.000 millones que hacen los 70.000 en cuatro años.
Si lo que dicen los Inspectores de Hacienda fuera cierto, y si el Gobierno tuviera en consideración el Plan Especial de Actuación de la Administración Tributaria que proponen los inspectores, a lo mejor no sería necesario subir los impuestos. Ahora bien, si lo fuera, como asegura el Gobierno, al menos que paguemos todos. No sólo los de siempre.
Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en EL PAÍS el 29 de 0ctubre de 2009

domingo, 26 de julio de 2009

Regalos, algo tan normal

Aceptar regalos costosos por los políticos no tiene ninguna justificación desde el sentido común y la ética. No es válido justificarlo diciendo que todos los políticos reciben obsequios, que es algo normal y frecuente. Es costumbre recibir regalos por Navidad, o en fechas señaladas del calendario, sí, pero también lo es corresponder con otro regalo o favor.

Más lógica y sensata es la actitud de aquellos políticos, que los hay, que rechazan los obsequios, al menos los de un cierto valor económico. Pero la carne es débil; los humanos solemos ver la paja en ojo ajeno, y no la viga en el propio; y establecer lo que es caro y lo que no es subjetivo. Así que para evitar males mayores y actitudes reprobables, sería conveniente regular mediante una ley específica este asunto tan penoso. Quizás una ley no sea la panacea universal, pero ayudaría muchísimo.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en elpais.com el 23 de julio de 2009

lunes, 29 de junio de 2009

La redistribución de los impuestos

Acabo de desayunar leyendo que en unas horas el Gobierno de España ha dado marcha atrás a su acuerdo con IU e ICV de subir los impuestos a los más ricos. Parece, pues, que si no hay votos a cambio para aprobar los Presupuestos no hay reforma fiscal.

A mí, la verdad, me hacía mucha ilusión que a los deportistas extranjeros, esos que ganan millones, se les quitara el límite del 24% en sus impuestos del IRPF, que suprimieran los 400 y los 2500 euros para las rentas más altas y que los que más ganan contribuyeran mucho más de lo que contribuyen ahora. Si no ¿de dónde van a salir los dineros que hacen falta para pagar los subsidios y servicios hasta que se supere la crisis? ¿De las gasolinas, del tabaco, tal vez del IVA que pagamos todos por igual?

¿Queda claro que se gobierna la nación a golpe de ideas políticas, de programa, de convicciones, de justicia social y redistributiva, etc.? Pues no, señores del Gobierno.

Manuel Navarro Seva
Publicada en EL PAÍS el 28 de junio de 2009

jueves, 18 de junio de 2009

Los precios del petróleo y los combustibles

He leído en ELPAÍS.com la noticia que dice que los principales combustibles de automoción cuestan menos que hace un año, cuando iniciaban una escalada al alza como consecuencia del repunte del precio del crudo, que en julio de 2008 llegó a alcanzar los 147 dólares el barril. Con ese precio del petróleo, la gasolina y el gasóleo llegaron a costar 1,260 y 1,305 euros, respectivamente.

Se dice también en la noticia que en España el precio de los combustibles es inferior al de la Unión Europea. Y, también, que actualmente con un precio del barril de unos 71 dólares, los precios de la gasolina y el gasóleo están en 1,025 y 0,904.

Quiere decirse que mientras el precio del barril de crudo se ha reducido algo más de un 50%, los combustibles solo lo han hecho, aproximadamente, un 17% la gasolina y un 30% el gasóleo. Así que claro que cuestan menos los combustibles que hace un año, pero no tanto menos como deberían costar.

Y, sin embargo, el Gobierno sube el impuesto sobre las gasolinas. Tal vez sea lógico, para reducir consumo y contaminación, vale, pero que no lo justifiquen diciendo que cuesta menos que el año pasado y que en la Unión Europea.

Manuel Navarro Seva
Publicada en EL PAÍS el 18 de junio de 2009

lunes, 11 de mayo de 2009

Una barra de pan

    Este relato está publicado en mi libro Cosas que nunca confesé a nadie.

Cuando fui a comprar el pan esta mañana, Juan, el chino que tiene un negocio de frutos secos en los bajos de mi casa, no se encontraba en la tienda. Su mujer, que daba de mamar a su hijita, me dijo que esperara un minuto, que no tardaría en volver. No mencionó adonde había ido Juan, y como se demoraba le dije que volvería más tarde; aunque, en verdad, pensé que lo compraría en el supermercado.
Iba a marcharme, pues, cuando el chino salió de la trastienda ajustándose el cinturón. Se señaló el vientre y dijo:
—No está tripa mucho bien.
A continuación me preguntó si podía hacerme cargo de la tienda mientras iba al médico. Lo dijo con la naturalidad del que pide que le pases la sal. Desconcertado, acerté a sugerirle:
—¿Por qué no te sustituye tu esposa?
—Ella tiene cuidar niña —me respondió.
De manera que, sin mucha convicción, le contesté que de acuerdo —todavía no sé por qué—, pero que se diera prisa, porque tenía mucho que hacer.
Cuando la mujer, china también, terminó de darle el pecho a su hija, un bebé de unos seis meses, de mofletes rojos como dos amapolas rojas, la dejó en un cochecito y desapareció. Así que me quedé solo a cargo del negocio. Lo cual me inquietó sobremanera, pues desconocía el precio de los artículos, si exceptuamos el pan, claro, que compro cada día; además, debía ocuparme de la criatura, cuyas costumbres desconocía.
Pese a mis temores, resolví la situación con bastante pericia. Vendí ocho barras de pan, tres refrescos, doscientos gramos de cacahuetes, cinco chicles, una bolsa de patatas fritas… Y la niña, aunque lloró hasta que le puse el chupete en la boca, estuvo durmiendo muy tranquila.

Pasaron como dos horas hasta que apareció el chino. Me pidió una barra de pan, pagó sesenta céntimos y se marchó. Tan rápido que ni siquiera pude preguntarle qué le había dicho el doctor. Poco después regresó la china con un tupperware de tallarines. Me los comí con ganas, acompañados de una Coca Cola light que tomé de la nevera. Luego todo transcurrió como si me hubiera dedicado al comercio toda mi vida. Al terminar el día, la china y yo hicimos caja, cerramos la tienda y nos fuimos a su casa. Desde los brazos de su madre la niña me miraba con extrañeza mientras cenábamos en la cocina.
©Manuel Navarro Seva

jueves, 26 de febrero de 2009

Dimitir en España

En España la dimisión de un alto cargo político no es una práctica habitual (salvo en contadas excepciones). Por mucho que la oposición del momento lo exija, o tal vez precisamente por eso.

Ahí tienen, por poner algunos ejemplos, al ex ministro de Defensa Federico Trillo, actual responsable de Justicia del PP, ¿dimitió después del accidente del tristemente famoso Yak-42? O al ex ministro de Fomento Álvarez Cascos, ¿dimitió por irse de caza aquel fin de semana, mientras el chapapote del Prestige amenazaba con arruinar las costas gallegas? O al ex presidente de la Xunta Manuel Fraga, que curiosamente también estaba cazando ese mismo fin de semana con dos de sus conselleiros.

Muchos hemos juzgado y condenado al ministro de Justicia, Fernández Bermejo, por haber ido de cacería en circunstancias de todos conocidas. Por esa inoportuna y lamentable acción, por respeto a la ciudadanía, a su partido y a sí mismo, no porque lo pide el PP, el ministro Bermejo ha dimitido.

Manuel Navarro Seva
Publicada en EL PAÍS el 24 de febrero de 2009

domingo, 25 de enero de 2009

Tiene que haber algún margen

Mira que me cae bien el vicepresidente Solbes, pero decir que contra la crisis económica ya se han agotado todos los márgenes de maniobra posibles es como decir que está cansado, que se le acabaron las ideas, que quiere irse a casa.
Es, también, crear alarma social. No es que la ciudadanía no deba conocer la realidad de la crisis, ahí están las previsiones mucho más pesimistas de la Comisión Europea, según las cuales vamos a superar en España los 4 millones de parados en 2010 y registrar un crecimiento negativo del 2% en 2009, pero una cosa es reconocer la realidad y otra muy distinta decir que ya no puede hacerse nada.
¿Para qué si no están el ministro de Economía, el de Trabajo, el de Industria, etcétera? ¿Para evaluar el PIB, contar a los parados y asumir los cuatro millones, medir el déficit público? No, hombre, no; ánimo, hay que creer en nuestras posibilidades como país, y como Gobierno promover que los bancos den créditos, modificar leyes, recuperar el impuesto sobre el patrimonio, no sé, tiene que haber tantas cosas...
Como ciudadano me niego a pensar que no nos queda otra salida que esperar y ver. Barack Obama es una esperanza para el mundo, sin duda, pero en España todavía tiene que haber margen.

Manuel Navarro Seva
Publicada en EL PAÍS el 22.1.2009

sábado, 29 de noviembre de 2008

Las pertenencias de Enrique

    Retirado. Pueden encontralo en Cosas que nunca confesé a nadie.

Ministerio de Deportes

Si tenemos en cuenta que en ningún país de nuestro entorno hay un ministerio dedicado en exclusiva al deporte, podríamos afirmar que el presidente Zapatero es un innovador. Pero anunciarlo así, a bote pronto, ante la petición del capitán del equipo de tenis, parece una innovadora frivolidad. Más prudente hubiera sido, tal vez, responder que está dispuesto a considerarlo, aun cuando lo tuviera pensado y decidido de antemano.

En todo caso, y pese a que muchos aplauden la medida, no creo que sea una prioridad en estos momentos de crisis. Crear un ministerio supone unos gastos extraordinarios. Tampoco está clara su utilidad. El deporte español está viviendo una etapa dorada, con resultados brillantes en muchas de las disciplinas deportivas. No parece, pues, oportuno cambiar las actuales estructuras organizativas; quizás, eso sí, intentar mejorarlas donde proceda. No vaya a ser que con el cambio vayamos a peor.

Manuel Navarro Seva.
Publicada en Elpais.com el 28.11.2008

lunes, 24 de noviembre de 2008

Cada uno a lo suyo

El cardenal Antonio María Rouco Varela nos sorprendió de nuevo diciendo en su emisora de radio que en España “hubiera sido bueno” un referéndum sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo. Una consulta de ese tipo, dijo, "ayudaría a conocer mejor la realidad profunda de la conciencia de los aspectos más decisivos en la vida de los españoles". Argumento irresistible, estupendo, pero muchos españoles no creemos que este asunto sea hoy uno de los más decisivos de nuestras vidas; hay otros que nos preocupan mucho más, y me parece que enredar con esto es estar fuera de la realidad del país.
¿No se sorprendería el cardenal si el Gobierno de España planteara referendos sobre asuntos de la incumbencia de la Iglesia católica, como el matrimonio de los curas, la admisión de homosexuales en los seminarios, el acceso de mujeres al sacerdocio o la autofinanciación de la Iglesia, por ejemplo?

Manuel Navarro Seva
Publicada en el diario Público el 24.11.2008

miércoles, 29 de octubre de 2008

Cambio climático

José María Aznar ha sorprendido una vez más al mundo (no a los españoles, que ya le vamos conociendo) con sus insólitas declaraciones cuestionando el cambio climático y sus consecuencias, y poniendo en entredicho a ecologistas, socialistas y a miles de personalidades de la política y de la ciencia.

No es la primera vez que se equivoca, aunque luego se disculpe alegando que no fue tan listo como para saber lo que nadie sabía. Lo malo es que no es sólo un ex presidente del Gobierno de España quien lo dice, que ya es bastante, sino también el jefe del pensamiento del PP a través de la FAES que preside, y el marido de la concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid.

Convendría, pues, que los dirigentes del PP, en especial aquéllos que tienen responsabilidades nacionales en su partido o de gobierno en los ámbitos locales y autonómicos, manifestaran si comparten las teorías negacionistas de Aznar y FAES. Más que nada para que la ciudadanía sepamos a qué atenernos.

Manuel Navarro Seva.
Publicada en EL PAÍS el 28.10.2008

jueves, 23 de octubre de 2008

Citizenship

El presidente Camps quiere que los valencianos sean trilingües. Por eso dio la orden a su conseller, Font de Mora, para que Educación para la Ciudadanía (o Education for Citizenship) se impartiera en castellano o valenciano y en inglés.

El presidente y su conseller saben muy bien que no basta con implantar esa ocurrencia para que los alumnos de segundo de ESO aprendan la lengua de Shakespeare, mas la idea ha provocado la risa y los aplausos de los dirigentes del PP y de la jerarquía católica (¡qué sentido del humor tiene este Camps!); pero a la vez, el disgusto y la protesta de la comunidad educativa y de los padres de alumnos ante la caótica situación que se ha creado en las aulas y fuera de ellas.

La duplicidad de los recursos destinados por la Generalitat para la traducción simultánea de la asignatura en clase, la edición especial del libro de texto en inglés y la inspección para controlar en los institutos el cumplimiento de la extravagante orden tienen un coste estimado superior a los 8,5 millones de euros. ¿No sería mucho más eficaz, en aras de conseguir ese supuesto objetivo del trilingüismo, dedicar esos dineros a enseñar el inglés a los niños desde los tres años, o a conceder becas de estudio en el extranjero a los estudiantes de la ESO?

Manuel Navarro Seva.
Publicada por EL PAÍS del 22.10.2008 (edición de la Comunidad Valenciana)

lunes, 20 de octubre de 2008

Los beneficios de la banca

Pese a los graves problemas por los que atraviesan las entidades financieras de todo el mundo, la banca española aumenta sus beneficios hasta el tercer trimestre un 3% en relación con el mismo periodo del año anterior. Estamos hablando de unos 22.500 millones de euros.

Estos fabulosos beneficios se dedicarán en parte (¿un 50%?) a repartir dividendos entre sus accionistas, en tanto que el Gobierno va a comprar activos (¿de alta calidad?) con dinero público por valor de 50.000 millones de euros para que la banca española pueda hacer frente a sus compromisos inmediatos de liquidez. Medida que nuestras autoridades financieras juzgan necesaria ante la grave crisis que padece el sector.

Vale, pero ¿no será necesario también que la banca y sus accionistas se aprieten el cinturón de las ganancias? Algo tendrán que hacer los bancos ¿no?

Manuel Navarro Seva.
Publicada en EL PAÍS el 15.10.2008

lunes, 29 de septiembre de 2008

¿Crisis?

El 23 de septiembre nos hemos dado cuenta los españoles de que el presidente Zapatero no era el único en negar la existencia de la crisis económica; es precisamente una de sus rivales políticas, la presidenta de la Comunidad de Madrid, quien le acompaña en su teoría de la negación.

Si hubiera crisis, como aseguran los expertos de todo el mundo, ¿acaso la Comunidad de Madrid habría despilfarrado 1,5 millones de euros en una sola noche de fiesta para celebrar la inauguración de los Teatros del Canal?

Manuel Navarro Seva.
Publicada en EL PAÍS el 29.9.2008

viernes, 25 de julio de 2008

El coste de los Juegos

Leo que los Juegos Olímpicos de Pekín costarán, según estimaciones, entre 20.000 y 40.000 millones de dólares y que el presupuesto de la candidatura de Madrid 2016 es de 11.600. No sé cuánto costó Barcelona 92, que terminó con 100 millones de pérdidas que han sido, al parecer, recuperadas por el aumento del turismo a esa ciudad.

Parece obvio que la modernización de infraestructuras que conllevan unos Juegos la disfrutamos todos después; pero: ¿Quién paga los gastos? Los ciudadanos que vivimos en las sedes, es decir, pequineses, barceloneses, madrileños, etcétera. ¿Y no es un gran despilfarro cuando hay tantas otras prioridades que atender?

Manuel Navarro Seva.
Publicada en EL PAÍS el 25.7.2008
Publicada en Público el 25.7.2008

lunes, 21 de julio de 2008

Interrupción del embarazo

Los datos de 2006 publicados por el Ministerio de Sanidad y Consumo referentes al aborto indican que en España hubo 101.592 interrupciones voluntarias del embarazo (IVE’s). El 2,51% se realizaron en hospitales públicos y el 97,49% en centros privados.

Hubo 135 centros en toda España (43 públicos y 92 privados) que notificaron IVE’s. En la comunidad de Navarra no hubo ninguna notificación, pero 651 residentes en esta comunidad abortaron fuera de ella, y en las comunidades de Castilla y León, Castilla la Mancha, Extremadura y Murcia sólo se realizaron IVE’s en centros privados.

Hace como un mes leí que en ocho comunidades autónomas (Cantabria, País Vasco, La Rioja, Canarias, Extremadura, Castilla la Mancha, Aragón y Baleares) no se ofrece ningún tipo de financiación pública, lo que obliga a las mujeres a pagarse el aborto de su bolsillo salvo que tengan la suerte de formar parte de ese escasísimo 2,51% que consiguen ser intervenidas en un hospital público.

El Gobierno, con el reciente real decreto sobre confidencialidad de los datos de las mujeres que interrumpen voluntariamente su embarazo, da un paso para la reforma prometida de la ley; pero no debería olvidar que el aborto, en las condiciones legalmente establecidas, debe ser un servicio más de la sanidad pública, como lo son las operaciones de corazón o de cadera, gobierne quien gobierne en el país y en cada comunidad autónoma.

¿O no es verdad que todos somos iguales ante la ley y la ley es igual para todos?

Manuel Navarro Seva.
Publicada en EL PAÍS el 17.7.2008

lunes, 7 de julio de 2008

Morir como un perro

Esmin Green, una mujer negra de 49 años, murió el 19 de junio en el suelo de la sala de espera de un hospital psiquiátrico de Brooklyn. Se desplomó ante la mirada indiferente de los pacientes que esperaban en la misma sala, del personal de seguridad y de los médicos y enfermeras, luego de aguardar 24 horas a que le asignaran una cama. Murió sin recibir ayuda, tendida en el suelo, como un perro. Aunque hoy día esa expresión, morir como un perro, no sea ya correcta.

Lo paradójico es que este trágico suceso ha ocurrido en el país más rico de la tierra, donde se dedican más de 40.000 millones de dólares a los cuidados de las mascotas, donde más de 70 millones de estadounidenses tienen al menos una.

Pero podía haber ocurrido aquí, en nuestra nueva Europa, la de las directivas de los centros de internamiento y de retorno de inmigrantes, la de las privatizaciones de los servicios sanitarios, etcétera.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en EL PAÍS.com el 4.7.2008
Publicada en el diario Público el 5.7.2008

miércoles, 25 de junio de 2008

Daniela

Relato publicado en mi libro Cosas que nunca confesé a nadie.


Cuando llega Daniela ya estoy despierto. La oigo dejar las llaves en el plato de la cómoda, caminar hasta el baño, encender la luz. Tiene la piel oscura y los pechos grandes. Luego de cambiarse, abre la puerta de mi habitación, pregunta si he dormido bien, levanta la persiana con energía, enciende la radio y dice:
—¡Hace un día estupendo!
Lo dice siempre, aunque llueva o haga viento. Me besa, me desnuda y me lleva en brazos al cuarto de baño. Menos mal que peso poco. Me coloca con suavidad en la tina. Al principio sentía vergüenza de que me viera desnudo. Ahora no. Ahora deseo que vea mi cuerpo, incluso cuando se me pone dura, que es casi siempre, sobre todo, cuando pasa la esponja por ahí abajo. No puedo evitarlo. Me encanta que pase la esponja por todo mi cuerpo, pero cuando enjabona mis partes, me vuelvo loco. Sé que ella sabe que disfruto con eso. A veces lo hace mirándome a los ojos, como preguntando:
—¿Te gusta así, cariño?
Cuando termina, me seca con una toalla grande y pone desodorante en mis axilas. Me gusta sentir mi cuerpo limpio y oler bien. Después me viste, me coloca en la silla y ata mis pies con las correas de cuero. Las manos no me las ata. Las manos las puedo llevar sueltas, pero hago con ellas movimientos extraños, sin querer. Después de darme el desayuno y las medicinas, me lleva a la parada de la ruta. Cuando llega el autobús, Daniela me da un beso de despedida. A las nueve y media estoy en el Centro. Paso el día pensando en ella, pero soy incapaz de decirle que la quiero, que desearía acostarme con ella. Podría marcharse y no volvería a verla nunca.

Manuel Navarro Seva 
Madrid, 21 de mayo de 2008
Ganador de la primera semana del IV Concurso El planeta de los libros. Finalista. 




lunes, 23 de junio de 2008

El ‘caso funeraria’

Resulta que, tras 15 años de dilaciones
del proceso, la sentencia
de la Audiencia Provincial deMadrid
establece que hubo prevaricación,
tráfico de influencias, falsedad
documental y fraude a la
Hacienda pública en la venta del
49% de la Empresa Municipal de
Servicios Funerarios. El precio de
la venta fue de 100 pesetas (0,60
euros), cuando su valor estimado
era de 1.236 millones de pesetas
(7,4 millones de euros).

Pero los culpables, los empresarios
José Ignacio Rodrigo y los
hermanos Valdivia, han sido absueltos
por prescribir los delitos.
Y al ex teniente de alcalde Luis
María Huete se le inhabilita por
prevaricación por dos años y un
día, con lo que podría, si su avanzada
edad no se lo impide, presentarse
a las próximas elecciones.

¿Que le desilusiona la Justicia?
¿Que ha perdido la fe en la
Política? ¿Que quién resarcirá a
la Hacienda pública y al Ayuntamiento?
Hombre, por favor, no se
mortifique, puede usted acabar
necesitando prematuramente los
servicios de la funeraria que, por
cierto, continúan enmanos de los
susodichos empresarios.—

Manuel Navarro Seva
Publicada en El PAÍS el 18.6.2008

jueves, 12 de junio de 2008

El caso funeraria

Resulta que, luego de 15 años de dilaciones del proceso, la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid establece que hubo prevaricación, tráfico de influencias, falsedad documental y fraude a la Hacienda pública en la venta del 49% de la Empresa Municipal de Servicios Funerarios. El precio de la venta fue de 100 pesetas (0,60 euros), cuando su valor estimado era de 1.236 millones de pesetas (7,4 millones de euros).

Pero los culpables, los empresarios José Ignacio Rodrigo y los hermanos Valdivia, han sido absueltos al haber prescrito los delitos. Y al ex teniente de alcalde, Luis María Huete, se le inhabilita por prevaricación por dos años y un día, con lo que podría, si su avanzada edad no se lo impide, presentarse a las próximas elecciones locales, autonómicas o nacionales por el Partido Popular.

¿Que le desilusiona la Justicia? ¿Que ha perdido la fe en la política? ¿Que quién resarcirá a la Hacienda pública y al Ayuntamiento de Madrid?

Hombre, por favor, no se mortifique, puede usted acabar necesitando prematuramente los servicios de la funeraria que, por cierto, continúan en manos de los susodichos empresarios.

Manuel Navarro Seva.
Publicada en el diario Público el 10.6.2008

jueves, 22 de mayo de 2008

El caso de la justicia lenta

Mari Luz Cortés era una niña gitana que fue asesinada presuntamente por Santiago del Valle, un pedófilo reincidente condenado a dos penas de cárcel que no habían sido ejecutadas.

Estas dos penas forman parte de las 270.000 sentencias de lo penal pendientes de ejecución, cantidad revelada por el informe del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), realizado y publicado recientemente a raíz de este hecho escandaloso.

El mismo informe del CGPJ achaca los retrasos a causas relacionadas con la movilidad de los funcionarios, la falta de experiencia y formación, la descoordinación y la inexistencia de un sistema informático que permita facilitar el seguimiento de las distintas fases procesales de las ejecutorias. Nada, al parecer, imposible de resolver.

Cabría preguntarse: ¿por qué ha hecho falta que muera una inocente para ordenar una investigación al respecto? ¿Cómo es que a estas alturas, en un país desarrollado como España, la Administración de justicia no dispone de un sistema informático adecuado y moderno? ¿Por qué no se ha formado suficientemente al personal? ¿Cuántos delincuentes andan sueltos.

Manuel Navarro Seva
Publicada en EL PAÍS el 21.5.2008

lunes, 19 de mayo de 2008

El precio de la electricidad

Las tres principales compañías eléctricas han logrado un beneficio de 2.320 millones de euros en el primer trimestre de 2008, un 63,74% más que en el mismo periodo de 2007.

Pese a estos millonarios beneficios, la Comisión Nacional de la Energía, a instancias del ministerio de Industria, instado a su vez por las eléctricas, propone una subida del 11,3% a partir del 1 de julio, con la que se pretende reducir el desfase entre los costes de producción de la electricidad y lo que paga el usuario.

Una subida como ésta, que se añadiría a la ya aplicada desde enero de un 3.3%, no es ni razonable ni oportuna si se tienen en cuenta las dificultades económicas de la mayoría de los españoles, y lo mucho que ganan las eléctricas y sus directivos.

Lo que deberían hacer es invertir más en mejorar el suministro y evitar apagones como los del pasado verano, reducir los salarios e indemnizaciones escandalosas de sus directivos y tratar de mejorar los costes de producción en lugar de utilizarlos para presionar al Gobierno.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en el diario PÚBLICO el 16 de mayo de 2008

viernes, 9 de mayo de 2008

Justicia lenta

Mari Luz Cortés era una niña gitana que fue asesinada presuntamente por Santiago del Valle, un pedófilo reincidente condenado a dos penas de cárcel que no habían sido ejecutadas. Estas dos penas forman parte de las 270.000 sentencias de lo penal pendientes de ejecución, cantidad revelada por el informe del Consejo General del Poder Judicial, realizado y publicado recientemente a raíz de este hecho escandaloso.

El mismo informe del CGPJ achaca los retrasos a causas relacionadas con la movilidad de los funcionarios, la falta de experiencia y formación, la descoordinación y la inexistencia de un sistema informático que permita facilitar el seguimiento de las distintas fases procesales de las ejecutorias. Nada, al parecer, imposible de resolver.

Cabría preguntarse: ¿Por qué ha hecho falta que muera una inocente para ordenar una investigación al respecto? ¿Cómo es que a estas alturas, en un país desarrollado como España, la Administración de Justicia no dispone de un sistema informático adecuado y moderno? ¿Por qué no se ha formado suficientemente al personal? ¿Cuántos delincuentes andan sueltos?

La idea que se percibe es la de una justicia politizada, más preocupada por las cuotas de poder en los Consejos de Gobierno que por resolver los problemas de los ciudadanos, una justicia lenta, ineficaz y obsoleta. Creo que es como para alarmarse. Con que, por favor, hagan algo antes de que muera otra Mari Luz.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en el diario PÚBLICO el 9.5.2008

sábado, 19 de abril de 2008

Sobre las ministras

Decir que hay más ministras que ministros en el nuevo Gobierno de Zapatero es importante en una sociedad machista como la española, en la que la mujer ha estado relegada tanto tiempo. Que una mujer, embarazada además, dirija por primera vez el ministerio de Defensa, un ministerio tan de hombres, es importante también. Decir que tenemos la ministra más joven de la democracia es también, sin dudas, importante. Ahora bien, lo que importa de verdad es que estas ministras hagan bien su trabajo, tan bien o mejor que los ministros, y eso no lo vamos a ver hasta que pase algún tiempo. Ojalá esta apuesta de Zapatero no sea una frivolidad, sino un acierto total, y que en adelante no haga falta resaltar que en el Gobierno de España hay más mujeres que hombres, o que sean así de jóvenes o que ocupen una cartera como la de Defensa. Eso sí sería importante. De modo que mucha suerte a las ministras, y también a los ministros, claro.

Manuel Navarro Seva, Madrid
Publicada en EL PAÍS.com el 14.4.2008

El fútbol y la polítia

Lo confieso, fui uno de esos casi dos millones y medio de espectadores que en un momento dado del programa Tengo una pregunta para usted, emitido el 15.4.2008, se asomó a la pequeña pantalla; en mi caso, por una insana curiosidad: ver si el seleccionador nacional de fútbol se comportaba como una persona hosca y maleducada, como suele hacer. No fue así, y me alegro mucho. Pero preguntas como si llevará a Raúl a la selección, si entrenará a un equipo extranjero después de dejarla, el porqué llamó negro a un jugador, etcétera, lo confieso también, me traen sin cuidado.

Con todo, lo que de verdad me alegra es saber que la audiencia del programa fue mucho menor, algo así como la mitad de la registrada en cada uno de los tres programas anteriores en los que participaron Rajoy, Zapatero y otros tres políticos nacionales de primera línea. Lo cual demuestra, a mi entender, que el pueblo español es cada vez más maduro, culto e inteligente de lo que creen algunos directivos de la TVE. ¡Con la de gente interesante que tenemos! Otra cosa es que a la mayoría de los españoles nos guste el fútbol.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Publicada en EL PAÍS.com el 18.4.2008

El fútbol y la política

Lo confieso, fui uno de esos casi dos millones y medio de espectadores que en un momento dado del programa Tengo una pregunta para usted, emitido el 15 de abril, se asomó a la pequeña pantalla; en mi caso, por una insana curiosidad: ver si el seleccionador nacional de fútbol se comportaba como una persona hosca y maleducada, como suele hacer.

No fue así, y me alegro mucho. Pero preguntas como si llevará a Raúl a la Selección, si entrenará a un equipo extranjero después de dejarla, por qué llamó negro a un jugador, etcétera, lo confieso también, me traen sin cuidado.

Con todo, lo que de verdad me alegra es saber que en esta ocasión la audiencia del programa fue mucho menor, algo así como la mitad de la registrada en cada uno de los tres programas anteriores, en los que participaron tanto Mariano Rajoy como José Luis Rodríguez Zapatero y otros tres políticos nacionales de primera línea.

Manuel Navarro Seva. Madrid
Versión publicada en el diario PÚBLICO el 19.4.2008