jueves, 19 de septiembre de 2019

viernes, 2 de agosto de 2019

Notas y fotos de un viaje a las Perlas del Báltico (II)


Día 4. Estocolmo. Crucero por el Báltico (noche a bordo)-Tallin

Esa mañana, después de desayunar, con las maletas cargadas en el autobús —el guía nos recomendó llevar consigo una sola maleta y dejar la otra en el autobús, para facilitar el movimiento a bordo—, nos dirigimos al Palacio de Drottningholm, residencia permanente de la familia real sueca. Al llegar nos esperaba una guía local para acompañarnos durante la visita.
El palacio está situado a unos km de Estocolmo, en la localidad de Drottningholm. Fue construido, siguiendo el modelo francés, en el siglo XVI. En 1744 fue obsequiado a la entonces princesa Luisa Ulrica como regalo de bodas. Destacan en el conjunto, además del palacio, el teatro, la iglesia, el jardín barroco, el jardín inglés y el pabellón chino. En la visita guiada recorrimos parte del palacio y tuvimos tiempo libre para pasear por los hermosos jardines.


Vista del lago desde el palacio


Vista del jardín barroco desde el palacio (foto de dominio público)

Biblioteca

Detalle del jardín inglés

Terminada esta visita, nos trasladamos en autobús al restaurante habitual, en el centro de Estocolmo. Después del almuerzo embarcamos en un crucero con destino a Tallin.
Una vez asignados los camarotes —pequeños,  con dos camitas plegables y un minúsculo aseo con ducha—, fuimos a dejar la maleta y comprendí por qué era mejor llevar una sola con lo imprescindible.
Cuando el barco zarpó nos sentamos a una mesa en la cubierta de popa para tomar una cerveza y disfrutar del sol, de las vistas del mar, de la costa y de la brisa que acabó en un viento molesto. Regresamos al camarote y nos acicalamos para la cena. Una cena bufé variada y abundante. A continuación visitamos el teatro en cuyo escenario una orquesta animaba a bailar en la pista. Hubo también un espectáculo circense chino o coreano, no recuerdo, y una rifa curiosa. Tomamos una copa en el bar y nos retiramos a descansar. En el camarote, situado cerca de popa, el ruido de los motores era bastante molesto, así que para poder conciliar el sueño usé tapones de cera.






Día 5. Tallin

A la mañana siguiente, después del desayuno a bordo, llegamos a Tallin. Desembarcamos, subimos al autobús y nos dirigimos al centro de la ciudad para realizar una visita panorámica con una guía local, una joven española residente en la capital de Estonia.
Algunos datos de interés:
La hora. Tallin va adelantada una hora con respecto a Estocolmo y Madrid.
Estonia es una república parlamentaria que forma parte de la Unión Europea desde el 1 de mayo de 2004.
Moneda: euro.
Tiene una población de un millón trescientos mil habitantes.
El idioma oficial es el estonio, emparentado con el finlandés.
Religión: el 30 % de la población es luterana, el 28 % rusa ortodoxa, el 3 % católica. Solo un 20 % de los estonios practican alguna religión.
En 1940 Estonia fue anexionada por la Unión Soviética y en 1991 recuperó la independencia.   
Es un país llano con numerosos lagos e islas.
Tallin, capital de Estonia, tiene unos cuatrocientos mil habitantes. Es una de las ciudades medievales mejor conservadas de Europa y el destino turístico más popular del país.
Los precios son más bajos que en Estocolmo. Un café cuesta 2,50 euros, una cerveza 3,50 euros.
Comenzamos la visita en la catedral ortodoxa Alexander Nevsky, declarada por la Unesco patrimonio de la humanidad, y el Parlamento. A continuación recorrimos a pie el centro de la ciudad y tuvimos tiempo libre para visitar tiendas, comprar chocolate y algún que otro souvenir, descansar en una terraza y tomar una cerveza.
Otros monumentos destacables son: el Ayuntamiento, un edificio de estilo gótico de principios del siglo XV, que se encuentra en la plaza del Ayuntamiento; la iglesia de san Olaf, del siglo XII, con una torre de 124 metros acabada en un tejado puntiagudo; la iglesia del Espíritu Santo, terminada en 1360, conserva hoy día la forma original. Tiene el reloj, pintado en la fachada, más antiguo de Tallin; la Farmacia Municipal, una de las más antiguas de Europa que aún está en funcionamiento, situada frente al Ayuntamiento; la iglesia de san Nicolás, originalmente construida en el siglo XIII, y reformada en el XV.

Catedral ortodoxa Alexander Nevsky
Parlamento

Torre de la iglesia de san Nicolás
Torre de la iglesia de san Olaf. (Foto de Diego Delso)

Ayuntamiento. (Foto de Diego Delso)

Mercadillo de la plaza del Ayuntamiento
Plaza del Ayuntamiento por la tarde
Farmacia antigua

Visita opcional al palacio Kadriorg y a Pirita.

El palacio Kadriorg fue construido en 1710 por Pedro I el Grande de Rusia como regalo a su esposa, Catalina. Es de estilo barroco, de fachada roja y blanca. En el interior se expone una colección de pintura extranjera, forma parte del museo de Arte de Estonia, y en el exterior dispone de un bonito jardín, un estanque y una arboleda. En este parque se encuentra la residencia del presidente de la república de Estonia.

Palacio Kadriorg

Palacio Presidencial. (Foto de Diego Delso)
Después del almuerzo visitamos el auditorio al aire libre de Pirita, construcción de la época soviética donde se celebra cada año el festival nacional de la canción y, a veces, conciertos de rock.

Auditorio

Foto de grupo ante la estatua de Gustav Ernesaks, compositor y director de coro

Nos dirigimos al hotel, nos acomodamos y, después de la cena, dimos un agradable paseo nocturno guiado por la ciudad medieval.

Muralla de la ciudad medieval

Pasaje de santa Catalina

Calle Luhike Jalg (pierna corta), acceso a un mirador

Jardín del rey de Dinamarca. Uno de los tres monjes


Día 6. Tallin-Helsinki

A primera hora de la mañana, después del desayuno, embarcamos en un crucero con destino a Helsinki. El viaje duró unas 2 horas. Tuvimos tiempo para leer sentados a una mesa de la cafetería, y para contemplar el Báltico y la costa. Desembarcamos, nos acomodamos en el autobús y nos dirigimos al restaurante a comer. A continuación, realizamos una visita panorámica de la ciudad con guía local.
Datos de interés:
La hora. Helsinki va una hora adelantada con respecto a Madrid.
Moneda: euro.
Población: Finlandia tiene unos cinco millones y medio de habitantes, Helsinki seiscientos treinta mil.
Idioma: Finlandés. La mayoría de los habitantes hablan inglés y sueco.
Religión: mayoritariamente luterana, una minoría es ortodoxa rusa
Transporte: muy eficiente, es uno de los mejores de Europa. Tranvía, autobús, metro y ferry. Hay billetes especiales para turistas. Los taxis se pueden parar por la calle. Hay cientos de km de carril bici.
Educación: posee un sistema educativo mundialmente reconocido por su excelente nivel.
Precios: todo es algo más caro que en España. Los sueldos son bastante más altos.
El billete de autobús cuesta 2,50 euros. Una pinta de cerveza, 4 euros. Un café, 3 euros. Muchos finlandeses se trasladan en el ferry a Tallin para comprar ciertos artículos más baratos.
Visitamos el mercado viejo, un edificio de ladrillo rojo en el que hay tiendas de chocolates, pescados y mariscos, carnes de diferentes animales, caramelos, fruta muy cara…, la plaza del Senado, uno de los atractivos turísticos de esta ciudad. En ella destacan: la catedral luterana de Helsinki, un imponente edificio de color blanco y cúpulas verdes que domina la plaza; en el centro de esta plaza se erige un monumento a Alejandro II de Rusia; a uno de los lados se encuentra el palacio del Consejo de Estado y enfrente el edificio central de la Universidad de Helsinki. Pasamos cerca del estadio olímpico, que fue el centro de las actividades olímpicas de los juegos de Helsinki de 1952; visitamos la iglesia luterana de piedra, excavada en la roca, bañada por la luz natural que entra por la cúpula. Y la Biblioteca Central Oodi, diseñada como un conjunto de espacios públicos que ofrecen una amplia gama de servicios: biblioteca, salas de estar y espacios de trabajo para los ciudadanos. Disponen de libros en distintos idiomas, entre ellos el español.
Después de la cena en el hotel, dimos un paseo por los alrededores y nos retiramos a descansar.

Plaza del Senado

Iglesia luterana de piedra
Biblioteca Oodi

Día 7. Helsinki-Porvoo

Después del desayuno nos desplazamos en autobús a Porvoo, la segunda ciudad más antigua de Finlandia, después de Turku. Está a unos 50 km de Helsinki. Posee un pintoresco casco antiguo y preciosas casas rojas junto al río Porvoo. Fue un importante centro comercial. Hoy en día es una ciudad turística muy visitada.
La catedral luterana de Porvoo está situada en el centro del casco antiguo. Fue construida a comienzos de siglo XIV, se quemó cinco veces y fue reconstruida.
La ciudad dispone de muchos restaurantes, cafeterías, tiendas, museos y un mercadillo de artesanía.
Tiene varios fabricantes de chocolate como Bruberg’s Chocolate Factory. 

Calle de Porvoo
Calle de Porvoo

Campanario de Porvoo
Catedral y campanario
Catedral

Río Porvoo

Río Porvoo
Terminada la visita, de regreso a Helsinki,  nos detuvimos para hacer fotos del parque Sibelius, donde se erige un monumento al compositor finlandés Jean Sibelius.

Órgano

Sibelius
Antes de ir a comer al restaurante hicimos un alto en el camino para ver la catedral ortodoxa Uspenski o de la Dormición de María. Está construida en ladrillo rojo y ubicada en una colina. Dispone de 13 cúpulas que representan a Cristo y los doce apóstoles.

Catedral ortodoxa Uspenski
Catedral ortodoxa Uspenski (foto de Diego Delso). 

Esa tarde, después de comer, tuvimos tiempo libre para pasear por el centro de Helsinki, visitar el mercado del puerto, la plaza del Senado, y tomar una cerveza en una bonita y cómoda terraza. 


Día 8. Helsinki-Estocolmo-Madrid

Después del desayuno fuimos de compras al centro comercial Ainoa, hicimos unas fotos en los jardines del hotel Tapiola Garden, cargamos las maletas en el autobús y nos dirigimos al aeropuerto Helsinki-Vantaa para iniciar un largo viaje de regreso a Madrid vía Estocolmo, con tiempo de sobra para comer algo en el aeropuerto y charlar con los compañeros de viaje. Llegamos a Madrid a eso de las 23.30. Afortunadamente, no se perdió ninguna maleta.


Despedida


miércoles, 24 de julio de 2019

Notas y fotos de un viaje a las Perlas del Báltico (I)

Entre los viajes que ofrece la Comunidad de Madrid para mayores de 55 años, este año hemos elegido el del epígrafe que incluye la visita a tres bellas ciudades nórdicas, bañadas por el mar Báltico: Estocolmo, Tallín y Helsinki.

Foto tomada del blog volando voy

Día 1. Madrid-Estocolmo 

El vuelo desde Madrid a Estocolmo dura 3 horas y 50 minutos. Conviene tomar un tentempié antes de embarcar, Norwegian Airlines no ofrece gratis a bordo ni un vaso de agua.   
Antes de aterrizar en Estocolmo la vista del archipiélago, formado por miles de islas e islotes, es impresionante.
En la terminal del aeropuerto de Arlanda nos esperaba el guía. Hizo el recuento y como faltaban dos personas que habían ido a reclamar una maleta que no había llegado con las del grupo nos demoramos un rato. Afortunadamente, esa misma noche la llevaron al hotel, situado a las afueras de la ciudad en un entorno de bosques de abedules, tilos, pinos…, agua y flores de temporada como, por ejemplo, la celinda o philadelfus coronarius de color blanco y aroma inconfundible.


Celinda
Durante el recorrido de unos 50 km desde el aeropuerto hasta el hotel el guía nos informó de algunos datos de interés.
Estocolmo
Es la capital y la ciudad más grande de Suecia. Tiene casi 800 000 habitantes. Está erigida sobre 14 islas unidas entre sí por innumerables y bellos puentes sobre el lago Malaren y el mar Báltico. Es conocida como la Venecia del Norte. En medio de estas aguas dulces y saladas, en la isla Gamla Stan, se encuentra el casco viejo con edificios de los siglos XVII y XVIII, como la catedral de san Nicolás, el Palacio Real, el Parlamento o el museo Nobel.  
Moneda y precios
La corona sueca equivale a 0,10 céntimos de euro, pero no es necesario cambiar moneda, pues en cualquier comercio admiten tarjeta de crédito. Estocolmo es una ciudad cara. Un café cuesta 4 euros, una cerveza, 8.
Transporte  
La red de transporte público es excelente. Dispone de metro, autobús, tranvía, tren y barco.
El metro (tunnel bana o T-bana) tiene siete líneas agrupadas en tres colores: verde, roja y azul. Las estaciones están señalizadas con una T en azul. El precio de un billete sencillo, válido para cualquier medio público, es de algo más de 3 euros, para un uso de 90 minutos, pero hay tarjetas de transporte para 24 o 72 horas que se activan al usarlas la primera vez y cuestan unos 60 euros, y descuentos para jóvenes y jubilados.
Una visita al metro es imprescindible, pues, además de un medio rápido de transporte, es un museo que contiene destacados mosaicos, esculturas, pinturas, montajes artísticos…
Medio ambiente
Estocolmo es una de las ciudades menos contaminada del mundo. Además de poseer una excelente red de transporte público tiene un carril bici que recorre toda la ciudad. Hay que estar atentos de no invadirlo. El uso de la bicicleta es muy popular. Los coches deben pagar una tasa para entrar en el centro.
Religión
La Iglesia en Suecia es mayoritariamente luterana, aunque solo un 2 % de la población es practicante. La mujer puede ser ordenada sacerdote, de hecho la más alta representante de la Iglesia luterana sueca es mujer.
Idioma
Además de sueco, un idioma de raíces alemanas, hablan un inglés fluido.
Natalidad
Suecia tiene una población de algo más de 10 millones de habitantes, un índice de natalidad de 1,14 % y una tasa de fecundidad de 1,78 hijos por mujer (en España es de 1,31 hijos por mujer). Esto es posible debido a las políticas de ayuda a las madres. Disponen de un año de baja por maternidad que pueden compartir con los padres y ayudas para el cuidado de los niños cuando han de incorporarse al trabajo.   
Educación
La enseñanza obligatoria es completamente gratuita. También los estudios universitarios.
Noches blancas
En los países del norte de Europa en junio se produce el fenómeno llamado de las Noches Blancas, el día dura más de 20 horas. Sin embargo, como los días son muy cortos en invierno las ventanas no suelen disponer de cortinas tupidas ni persianas. De manera que para aquellos que no pueden conciliar el sueño con la luz es recomendable llevar un antifaz en la maleta.

Después de la cena (ensalada y pollo con verduritas y patatas, un alimento que no falta en la dieta sueca) dimos un buen paseo por el bosque antes de retirarnos a descansar.
Cena en el hotel
Jardín del hotel
Día 2. Visita panorámica a Estocolmo y visita opcional al Ayuntamiento y al Museo Vasa.
Después del desayuno bufé nos dirigimos en autobús al centro y recorrimos las calles estrechas y adoquinadas de la ciudad antigua o Gamla Stand, donde se encuentran el Palacio Real, la Catedral de san Nicolás, la Gran Plaza, en la que se hallan el Museo Nobel y los edificios más antiguos y emblemáticos de Estocolmo.
A continuación visitamos el Ayuntamiento lugar donde se celebra la cena de gala de los Premios Nobel después de ser entregados estos en la sala de conciertos de la Filarmónica de Estocolmo, el 10 de diciembre (fecha en que falleció Alfred Nobel).
Más tarde estuvimos en el Museo Vasa, donde se encuentra el galeón de guerra que fue construido en el siglo XVII por mandato del rey Gustavo Adolfo II de la dinastía Vasa, y se hundió en el Báltico, a pocos metros del puerto, en su viaje inaugural por exceso de peso y falta de estabilidad. Fue rescatado y restaurado en 1960. El edificio del museo donde se expone se dedica exclusivamente a contenerlo y contar su historia.       
Vista desde el autobús
Estación Central

Primer puente metálico de Estocolmo
Estatua de Gustavo III

Iglesia de Riddarholmen, sirve de panteón a los reyes de Suecia  

Gran Plaza
Joven leyendo en la calle


Fachada del Palacio Real
Torre de la iglesia alemana o de Santa Gertrudis
Al fondo, Palacio Real y catedral de san Nicolás

Interior de la catedral de san Nicolás
Patio del Ayuntamiento
Entrada al Ayuntamiento

Sala azul

Salón de plenos 
Después del almuerzo nos dirigimos a Sodermalm, donde se encuentra el mirador de Fjallgatan, para contemplar las mejores vistas panorámicas de las islas Djurgarden y Gamla Stand.



Día 3. Excursión opcional a Upsala y Sigtuna
Por la mañana, después del desayuno, nos dirigimos en autobús a Upsala, situada a 75 km al noroeste de Estocolmo. Con 168 000 habitantes, es la cuarta ciudad de Suecia, después de Estocolmo, Gotemburgo y Malmoe. Su universidad, fundada en 1477, es la más antigua de Suecia. En ella se formaron o trabajaron personalidades de la talla del naturalista Carlos Lineo y el físico Anders Celsius, entre otros. Visitamos también:
Su catedral gótica, luterana, del siglo XIII. Construida en ladrillo rojo.
El jardín botánico de Lineo es el primer jardín botánico de Suecia, que tiene más de 8000 variedades de plantas.
La biblioteca de Carolina Rediviva que expone la Biblia de Plata, del siglo VI.

Fachada de la universidad
Pórtico de la catedral

Vista desde la universidad
Biblia de Plata

Jardín Botánico al fondo

A continuación nos dirigimos a Sigtuna, situada a unos 50 km al noroeste de Estocolmo. Es la ciudad más antigua de Suecia, con un encanto especial, situada junto al lago Malaren.
Vimos la iglesia en ruinas, un monolito de piedra grabado con una runa vikinga, paseamos por su calle peatonal, visitamos alguna de sus tiendas de productos artesanos, la plaza del ayuntamiento, compramos fruta en un quiosco callejero, y chocolate en un supermercado, e hicimos un fika (pausa para tomar café). Por último, antes de volver al autobús dimos un paseo por la costa del lago.


Calle peatonal. Foto de Linus Hallgren

Ayuntamiento. Foto de Linus Hallgren
Lago Malaren




Regresamos a Estocolmo a comer en el restaurante del día anterior, y por la tarde dimos un paseo en barco por el mar Báltico, fuimos de tiendas, nos sentamos a tomar un café y visitamos el metro.
A continuación nos encaminamos al punto de encuentro para regresar, cansados, al hotel en el autobús del grupo.

Copyright Manuel Navarro Seva

Continuará…