viernes, 28 de febrero de 2014

La oveja negra

Foto de internet

Mientras comíamos, sin quitar la vista del plato, mi padre me preguntó: «¿Y ahora qué vas a hacer?». Le dije que no quería volver al seminario. Entonces me miró y dijo que eso ya lo veríamos.


©Manuel Navarro Seva
Octubre del 2011

Nota: Leído en La Ventana de Millás

miércoles, 26 de febrero de 2014

UNA MUJER INCREÍBLE


Nuevo comentario de una persona a la que no tengo el gusto de conocer y que agradezco mucho. Para un autor es un gran estímulo saber lo que piensan sus lectores y, en especial, cuando la crítica es buena como en este caso. 

Copio abajo el comentario tal como aparece en Amazon.


4.0 de un máximo de 5 estrellas Apasionante26 de febrero de 2014
Compra verificada por Amazon(¿Qué es esto?)
Esta opinión es de: UNA MUJER INCREÍBLE (Versión Kindle)
Una novela apasionante tanto por la fuerza de sus personajes como por las relaciones descritas y el desenlace que sorprende. Con una narración muy dinámica y un léxico muy cuidado, el intenso desarrollo de la historia y el ambiente en que se ubica me han parecido muy buenos.

martes, 25 de febrero de 2014

Sábado

Imagen de internet
El sábado pasado mi marido llegó tarde a casa. Los niños estaban en la cama y yo había cenado ya. Lo noté algo raro, preocupado, distante. Le dije que le había guardado un trozo de tortilla y un poco de ensalada y me contestó que no quería cenar. Se sentó junto a mí en el sofá y ni siquiera me preguntó qué estaba viendo en la tele. Cogió el periódico y se puso a ojearlo. Luego de terminar la película nos fuimos a la cama. Se acomodó sobre su lado izquierdo, dándome la espalda, y, sin decir ni buenas noches, se quedó dormido. Yo, sin embargo, no conseguía conciliar el sueño, preocupada como estaba por su actitud. Me atormentaba la idea de que pudiera estar viéndose con otra. Me dormí cuando, después de ponerme los auriculares y encender la radio, el locutor dijo que el Madrid había perdido.
©Manuel Navarro Seva

sábado, 22 de febrero de 2014

Zumo de limón

Mi padre solía afeitarse con una navaja de barbero. Lo recuerdo con la camiseta blanca de tirantes, en el cuarto de baño, afilando la navaja en una correa de cuero y enjabonándose la cara con la brocha empapada de espuma blanca de jabón. Después de cada pasada limpiaba la hoja en un trozo de papel de periódico. Cuando terminaba, se masajeaba la cara con zumo de limón.
El día que murió, cuando llegué a la casa, mi madre me pidió que lo afeitara. Cogí su brocha, su jabón y su navaja de barbero. Cuando terminé, le pedí a mi madre que me trajera un limón.

©Manuel Navarro Seva


viernes, 21 de febrero de 2014

Cosas que nunca confesé a nadie



COSAS QUE NUNCA CONFESÉ A NADIE. Promoción GRATIS los días 22 y 23 de febrero de 2014.
Si aún no lo leíste, descárgalo gratis en este enlace

Las notas

Foto de internet

El día que nos daban los boletines de notas en el colegio, mi hermano corría a mostrárselas a mi padre. Yo se las llevaba a mi madre. Por la noche, a la hora de la cena, ella ya se las había contado a él. El castigo era el mismo, pero el pronto se le había pasado. 
©Manuel Navarro Seva

jueves, 20 de febrero de 2014

Viaje Rutinario

Piazza Navona. Imagen de internet
Lo primero que hago al levantarme es el café. Saco el cacillo de la cafetera italiana y lo lleno bien, me gusta muy cargado. Me siento y espero sin dejar de mirar la cafetera, y me imagino en una terraza de la plaza Navona. Luego recojo la cocina, pongo la lavadora y el lavavajillas. Paso la aspiradora por la casa y quito el polvo de los cuadros con el plumero, con mucho cuidado para no descentrarlos; me quedo un ratito contemplando la vista de la avenida Nevsky, el Fontanka helado a la derecha. En la habitación de mi hija le saco brillo con la bayeta a la torre Eiffel. Cuando hago mi cama, estiro bien el edredón nórdico para que no queden arrugas ni caiga más de un lado que de otro. Una vez estuvimos a punto de viajar a Lourdes con la parroquia, pero tuve que cancelar el viaje porque murió mi marido.

NotaLeído en el programa «10 líneas a Millás», de «La ventana», junio de 2004
©Manuel Navarro Seva

miércoles, 19 de febrero de 2014

Penitencia

Foto de internet
Mientras confieso mis pecados, el cura mira hacia abajo con la cara ceñuda; debe de ser grave, pienso; pone las manos sobre mis hombros. Luego acerca su boca a mi oído y susurra palabras que apenas entiendo. Puedo notar su mejilla cálida junto a la mía. Me molesta sentir los pelos de su barba mal afeitada. Su mal aliento. Acaricia mi nuca con mano sudorosa y dice que rece tres padrenuestros. Me santiguo y regreso a mi sitio en el banco. Rezo mi penitencia. Cuando llego a casa le pregunto a mi madre si es pecado no confesarse.  

©Manuel Navarro Seva 

lunes, 17 de febrero de 2014

Reseña de Una mujer increíble.

María José Moreno, autora entre otras novelas de Bajo los tilos y La caricia de Tánatos ha reseñado en el blog LiteraturaAEI mi último libro: Una mujer increíble. 
Entre otras cosas, dice de mi novela lo siguiente:
    «Leída la novela os puedo decir que es una historia que engancha desde sus primeras páginas. 
La relación entre Manuel e Isabel se inicia sobre la base de un fuerte deseo sexual. Con el devenir de los días, sin embargo, se conforma en posesión y dependencia. A ello contribuye el lastre que presta el pasado de cada protagonista llegando en determinados momentos a convertirse en dolorosa. 
Los personajes están muy bien trazados, la trama avanza a buen tempo, y el escritor nos intercala hechos históricos de nuestro país, con los que poder situar espacial y temporalmente a los protagonistas y a la trama. De impecable estilo literario y con gran riqueza lingüística. Una mujer increíble, una novela que te hará pasar un buen rato, a precio increíble. 
La podéis encontrar en Amazon».

sábado, 15 de febrero de 2014

Curso de inglés

Foto de internet

Esta mañana hemos llevado a Luis al aeropuerto. Pasará un mes en Portsmouth. Es la segunda vez. Su madre le decía que comiera, que no volviera tarde por la noche, que no bebiera alcohol, que nos llamara por teléfono; yo me preocupaba del billete, del pasaporte, de dónde llevaba el dinero; él decía: «Vaaale, mamá; sííí, papá, de acuerdo». Nos hemos besado en la cola del control de pasaportes, su madre con los ojos húmedos, yo con un nudo en el estómago y él con los auriculares del MP3 puestos.  

© Manuel Navarro Seva


Nota: Leído en «La Ventana de Millás» del 15.7.2005
   

viernes, 14 de febrero de 2014

Las leyes de Hermógenes.

Una historia sobre la adolescencia, la personalidad y la amistad

Toni, un joven de 14 años, nos cuenta cómo era su vida en el verano de 1984, en un pueblecito de la costa catalana. Nos habla de las relaciones de familia, del primer trabajo, de los amigos y sus diversiones, del despertar al amor, de sus dudas y temores... Conoce a un viejo marinero, huraño y solitario, que es un pozo de experiencias donde beber sabiduría de la vida. El chico mantiene con él una relación de amistad y busca sus consejos.

Algo que parece fácil, como es hablar de la propia adolescencia y de los sentimientos humanos, no lo es. Uno puede caer en mil tópicos. El autor, en esta novela autobiográfica, lo hace a mi juicio con mucho acierto. Ha sabido expresar con un lenguaje sencillo, cercano y fluido lo que la mayoría de los chicos de esa edad —en esa época y tal vez podamos extrapolar a otras— hacían, sentían y vivían. Leyendo estas páginas es difícil no identificarse con muchas de las sensaciones y dudas vividas por el protagonista y no sonreír al descubrirlo. Este es uno de los ejes de la novela.
Pero hay otro, muy importante, que es la relación con Hermógenes. Una amistad basada en la atracción que despierta el viejo en el chico y en la necesidad de este de consultar sus indecisiones ante el despertar del amor. La relación entre ellos tiene momentos muy conmovedores.
Merece la pena destacar la descripción de su primer encuentro sexual y los diálogos con el viejo. 

Estamos ante una historia real que es la historia de cualquier adolescente de catorce años, aun cuando los tiempos sean distintos. La novela me ha encantado, es una delicia de principio a fin.

Punto de venta en este enlace y en este otro 

martes, 11 de febrero de 2014

Los lectores opinan de «Una mujer increíble»

Mayte F. Uceda, una excelente escritora, dice en su blog de mi novela, entre otras cosas: 

«Los puntos fuertes de la novela recaen en una relación pasional intensa, que desarrolla un argumento de ritmo ágil y  que impone una lectura ávida.
Hay libros en los que, desde el principio, podemos intuir el final. Bueno pues éste no es uno de ellos. Creo que lo mejor de la novela es su carácter sorpresivo. Al lector le tocará extraer sus propias conclusiones.
Ya dije en su día que leer a Manuel Navarro es un placer en todos los sentidos; sus textos están  impecables, su narrativa es fluida y directa, y es un autor que siempre consigue sorprender al lector».

Lean toda la reseña en su propio blog SCRIPTORIUM.  


DNI

Retirado por revisión.

sábado, 8 de febrero de 2014

Sobre los números ordinales


No sé si les pasa, a mí sí. En ocasiones no recuerdo cómo se dice o escribe un determinado ordinal. Es cierto que esto suele ocurrirme solo con aquellos números de uso infrecuente, pero, aun así, conviene consultar si hay dudas. Un error muy común es nombrarlos añadiendo al cardinal el sufijo –avo: doceavo, diecinueveavo, etcétera, de uso exclusivo para los números fraccionarios y, por tanto, incorrecto.


En el Blog de la Agrupación de Escritores Independientes hemos publicado una nueva entrada, en la sección del profesor Navarro, en la que repasamos cómo escribir correctamente los numerales ordinales. También se indica cómo escribir los ordinales de manera abreviada y cómo se obtiene la letra volada.
Si desean saber más sobre este tema, pinchen este enlace.

jueves, 6 de febrero de 2014

Nuevo libro: Una mujer increíble



Primicia
Disponible en Amazon mi nuevo libro: UNA MUJER INCREÍBLE. 
Gracias a María José Moreno por su ayuda.
Gracias también a Judith Priay. 


Sinopsis:
Manuel, un escritor viudo, se encuentra con Isabel en un parque madrileño. Entre ambos se establece una relación apasionada. Todo va bien hasta que los celos de Manuel y el comportamiento falsario de Isabel los lleva a vivir situaciones sorprendentes y a conocer los secretos más ocultos de la personalidad de cada uno.
La novela parte del relato «Insólita confesión» que da comienzo a mi libro Cosas que nunca confesé a nadie. En él se narra cómo unas horas después de encontrarse acaban en la casa de ella, metidos en la cama. La llegada inesperada de una persona los interrumpe. Manuel, escondido debajo de la cama oye a Isabel decir: «Cariño, ¿cómo has llegado hoy tan temprano, te pasa algo?». Este final sugiere que la pregunta va dirigida al marido de ella. Pero, en realidad, ¿es su marido? Una mujer increíble responde a esa pregunta, que varios lectores me formularon.
Hace también una breve incursión por la historia contemporánea española.
Los protagonistas y hechos narrados son imaginarios, con la excepción de las personas que protagonizaron o relataron los sucesos históricos que se aluden.

martes, 4 de febrero de 2014

Nominación a los premios Liebster


Agradecimiento:
Desde el blog de Judith Priay me han nominado a los premios Liebster. Así que doy las gracias a Judith por la nominación y felicito al resto de los nominados. 




Normas del premio:
1 Agradecer al blog que te ha nominado y seguirlo.
2 Responder a las 11 preguntas que te han hecho.
3 Nominar a 11 blogs de menos de 200 seguidores. 
4 Avisarles.
5 Realizar 11 preguntas a los blogs que has nominado.

Nota: si no conoces 11  blogs, puedes cambiar el número, haciendo tantas preguntas como nominados.

Mis respuestas:
1 ¿A qué personaje de un libro te gustaría tener como amigo en la vida real?
Hay muchos, pero voy a elegir a Sancho Panza, un hombre sencillo y sin dobleces, con sentido común.
2 ¿Personaje con el que te has sentido más identificado?
Sherlock Holmes, pero más que identificado, diría que he sentido admiración por su inteligencia, capacidad de observación y análisis deductivo.
3 En tu opinión, ¿cuál es la mejor adaptación cinematográfica que se ha hecho de un libro?
El padrino de Francis Ford Coppola, basada en la novela de Mario Puzo. Como película es una de las mejores que he visto.
4 ¿Tienes algún libro en especial del que quieras que se haga película o serie?
Ya me gustaría. De los libros que he publicado, NEVSKY PROSPEKT. Diario de un expatriado. Es un libro dedicado a San Petersburgo, una ciudad muy hermosa, como saben quienes la conocen.
5 ¿Cuál es tu género favorito?
La novela y el cuento corto.
6 ¿Cuál es tu ser fantástico favorito?
No tengo ninguno.
7 ¿Alguna vez te ha gustado más una película que el libro del que está basada?
No suele ser lo habitual, pero hay excepciones como El Padrino.
8 ¿Qué te gusta más de un libro, los romances felices o trágicos?
En general no me gusta el género romántico, pero prefiero los finales trágicos.
9 Si te tuvieras que mudar... ¿Qué ciudad fantástica elegirías de destino?
Creo que la Tierra Media o el País de las Maravillas.
10 ¿Prefieres los finales abiertos o cerrados?
Los abiertos. El lector tiene derecho a crear su propio final.
11 ¿Qué significa para ti leer?
Es una actividad compleja que nos lleva a vivir no solo nuestra vida sino la de los personajes de los libros que leímos.

Mis preguntas:
1 ¿Tres nombres de escritores que te vengan a la mente sin pensar mucho?
2 ¿Qué género literario prefieres?
3 ¿Qué libro te llevarías a una isla desierta si solo pudieras llevar uno?
4 ¿Has leído algún libro más de una vez?
5 ¿Crees que alguna película ha superado la novela en la que está basado el guion?
6 ¿Te gusta leer libros digitales o prefieres los de papel?
7 ¿Qué personaje literario es tu favorito?
8 ¿Crees que se lee mucho o poco?
9 ¿Piensas que la novela erótica se lee mucho?
10 ¿Qué libro quemarías?
11 ¿Te gustan los finales abiertos o prefieres los cerrados?

¡Mis Nominados por orden alfabético!
3 El mecanismo del botijo http://neloescribe.blogspot.com.es/
5 Leve desliz hacia lo insano
8 Mián Ros. Literatura horizontal http://mianros.blogspot.com.es/
9 Pasión por la verdad
11 Pendiente contestar

lunes, 3 de febrero de 2014

Manu (IV). Botulínica

El jueves lo acompañé a la infiltración de la toxina botulínica, más conocida como Botox. A mí también me pasaba: cuando oía hablar de Botox pensaba en la gente rica, en las arrugas y en la cirugía estética, pero no solo sirve para eso. Como es un relajante muscular se utiliza en tratamientos de la espasticidad, además de otros usos relacionados con la salud. Bien, pues como decía, lo recogí en el taller ocupacional con el coche y lo llevé al hospital. Le dije que se diera prisa pues se me había hecho un poco tarde, pero él se toma su tiempo para todo, así que tenía que pasar antes por el cuarto de baño. Menos mal que a esas horas el tráfico no estaba mal. Llegamos a la consulta con tiempo, y aún tuvimos que esperar un poco. A mí me gusta ser puntual.
Manu es muy paciente. No se desespera casi nunca. Mira su reloj y suele hacer preguntas cuya respuesta conoce, pero le gusta hacerlas.
—No tardarán en llamarnos, ¿verdad?
—No, Manu, no creo.
—¿Tomaremos algo después?
—Si nos da tiempo sí.
—Y luego me llevarás al taller, ¿no?
—Claro. Si se nos hace tarde, comeremos juntos.
—Vale —dijo, y sonrió.
Lo llamaron por el altavoz y le dije que espabilara. La enfermera nos conoce.
—Vayan a la habitación y que se prepare.
Se desnudó y se quedó en ropa interior. Esperamos hasta que llegó el doctor con las jeringuillas. Manu se tumbó en la camilla y el doctor le pinchó en los adductores. Él apretó el puño, como hace siempre. Un segundo pinchazo. Después, en los gemelos, en el bíceps del brazo derecho y por último en el pectoral derecho.
—Ya está, Manu —dijo el médico—. Puedes vestirte.
—¿Nos da tiempo de llegar a comer al taller?
—No, hoy te quedas conmigo y luego te llevo.
—¿Después de descansar un poco?
—Sí, después de descansar.
—Y de tomar un café, ¿no?
—Claro, Manu.
© Manuel Navarro Seva

viernes, 31 de enero de 2014

Manu (III). Ibuprofeno y hielo

La cita era a las cinco menos cinco de la tarde. Llegamos con media hora de adelanto, nos quitamos los abrigos y nos sentamos en la sala a esperar nuestro turno. El médico salió de su despacho y leyó varios nombres de la lista. Tres pacientes de los cinco que nombró aún no habían llegado, así que después de una señora mayor nos tocó a nosotros. Entramos, nos saludamos y tomamos asiento. El doctor dijo:
—Hola, Manu, ¿qué te pasa?
—Me caí por la escalera.
—¿Y dónde te duele?
—Aquí —dijo, señalándose la rodilla.
—Vamos a verte. Túmbate en esa camilla. No hace falta que te quites el pantalón. Basta con que te subas el camal.
El doctor presionó con los dedos en distintas partes de la rodilla mientras le preguntaba:
—¿Te duele aquí?
—No.
—¿Y aquí?
—Tampoco.
—Lleva cinco días tomando Ibuprofeno —dije yo, aclarando que quizás no le dolía por las pastillas.
El médico volvió a la mesa y rellenó una receta. Dijo que siguiera con el Ibuprofeno unos días más y que se pusiera hielo en la rodilla.
—Si vuelven las molestias, que venga a verme.
—¿No sería bueno hacerle una placa o algo? —dije yo.
—De momento no lo veo necesario.

Salimos del ambulatorio y le pregunté a Manu si quería merendar. Entramos en una cafetería. Él pidió un café con leche y una tostada con mantequilla. Yo, un cortado descafeinado de máquina. Antes de empezar fue al cuarto de baño. Luego lo llevé a Las Viviendas y esperé a la fisioterapeuta para hablar con ella.
© Manuel Navarro Seva

martes, 28 de enero de 2014

NEVSKY PROSPEKT. Diario de un expatriado. Fragmento

Comparto con todos vosotros un fragmento de mi novela autobiográfica de un año en San Petersburgo, Nevsky prospekt. Diario de un expatriado:

Neva, Hermitage, San Isaac, Almirantazgo
«Esta tarde he dado un paseo por la orilla del río Fontanka. Me detuve junto a un hombre que estaba pescando con caña. Me acerqué a él, apoyé los brazos en el pretil metálico que separa el malecón del canal y estuve así un buen rato, observando el discurrir del agua oscura y cómo pescaba. Usaba lombrices como cebo. En un momento dado sacó un pequeño pez, lo desclavó del anzuelo con sumo cuidado y lo devolvió al río, cuya corriente se lo llevó flotando en la superficie hasta que, supongo, volvió a mover las aletas para nadar. Me hubiera gustado preguntarle al pescador qué clase de pez era, pero él no hablaba inglés ni yo ruso. Sé que no hablaba inglés porque cuando llegué le dije si había pescado algo y él sonrió sin contestarme. De vez en cuando pasaba un barco lleno de turistas. Cuando veo uno de esos barcos siento nostalgia de mi familia y de los momentos felices que pasamos en junio.» 

Disponible en Amazon.

lunes, 27 de enero de 2014

Manu (II). Conjeturas

Ayer por la mañana, cuando lo ayudé a ducharse, pude comprobar que la caída solo le produjo un hematoma en la parte superior del glúteo derecho. Le pregunté dónde le dolía y me indicó que ahí y en el hombro derecho. Esa es la parte más débil de su cuerpo, la derecha, la menos desarrollada.
Pasó el día bien y ha podido andar sin dificultad, bueno, quiero decir, sin más dificultad que la que tiene normalmente. Le suministré otro Ibuprofeno por la noche. Durante todo el día estuve preguntándome qué hubiera pasado si se rompe un hueso, si se hubiera dado un golpe en la cabeza, si se hubiera roto el cuello… Tal vez no deba pensar en ello, no ha pasado. Lo mejor hubiera sido no pensar en ello.
Anoche cuando lo llevé a Las viviendas estaba allí el director. Estuve comentando el asunto de la caída con él y con la monitora de turno. Le dije a ella que pidiera cita con el médico para ver qué le ocurre en la rodilla y le llevé Ibuprofeno para que siga tomando hasta ver qué dice el doctor. El director me habló de que tendrá que dar parte a La Comunidad.
—Un suceso como este debemos informarlo. Ya sabes, por si vuelve a ocurrir y…
—Claro. Lo comprendo.

Luego estuvimos charlando sobre el futuro de Manu. Conjeturas.
© Manuel Navarro Seva